Categoría: De rerum natura

De rerum natura

Carreras de galgos

«En nuestra sociedad de consumo globalizada lo único que encontramos al final del camino es el señuelo de la liebre falsa, como en las carreras de galgos. El ser humano da vueltas y vueltas al circuito —y debe hacerlo incansablemente para que la máquina no se detenga— hasta que sea desechado por su inutilidad, cuando haya vaciado y agotado toda su fuerza, del mismo modo que les ocurre a los productos que adquiere», escribe Pedro Luis Menéndez.

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Ezra Pound, el fascismo y la épica

«¿El club de fans de García Márquez debe ser necesariamente marxista y el de Vargas Llosa no se sabe muy bien qué, según a quién consultemos? Como lectores, ¿somos capaces de ir más allá de nuestra cercanía o lejanía ideológica con nuestras lecturas? ¿Es bueno que lo seamos?», se pregunta Pedro Luis Menéndez con motivo de la publicación de los ‘Cantos’ de Pound en Sexto Piso.

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La pornografía y la (des)educación sexual

Un porno virtual degradante, violento y misógino educa hoy en el sexo a las generaciones más jóvenes, entre las que va prendiendo un machismo redivivo que llega a dejar pequeño al de nuestros abuelos, advierte Pedro Luis Menéndez en este artículo que también rememora los albores de la pornografía en España después de la Transición. También aquel primer porno tenía mucho de machista, pero «no formó nuestra ideología ni nuestro modo de ver el mundo», sostiene el profesor.

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Occidente sin d(D)ios

Si Dios era el proveedor de la esperanza, ¿quién la proveerá ahora? ¿Los gurús científicos de la no muerte? Los seres humanos vivirán 120 años, o 140, o algún día no morirán. ¿Para qué? ¿Para vivir como esclavos? ¿Cuál es la esperanza de Occidente? ¿El miedo? ¿El fin de las utopías? ¿Otra edad oscura? Un artículo de Pedro Luis Menéndez.

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Las otras periferias: el sur del aula

Escribe Pedro Luis Menéndez que «en cada aula de clases hay un sur. A veces el sur se sienta al fondo, en la última fila. Pero, si se mira bien, puede encontrarse en cualquier parte, porque este sur no se identifica por una posición en concreto sino por una manera de estar. Como es el sur, o procede de él o se mueve en esa dirección, nadie le hace demasiado caso: sólo el suficiente para que el aula permanezca en su ser de aula, quieta, tranquila».