Categoría: Giulino di Mezzegra

Giulino di Mezzegra

Una idea de España

Pablo Batalla Cueto aspira a una España que cande con siete llaves los sepulcros de Unamuno y Ortega; que deje de interrogarse angustiadamente acerca de su ser y simplemente sea; y sea y siga siendo con todas sus incoherencias y faltas de sentido, y entienda que las cosas no tienen por qué ser muy coherentes o tener mucho sentido para ser sólidas o ser válidas.

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Charles Aznavour, o la tectónica del tesón

Pablo Batalla Cueto homenajea al recién fallecido Charles Aznavour. «Quería Aznavour entretejerse en todas las memorias; enganchar sus lilas de todas las ventanas; que nadie hubiera en el mundo que no pudiera arropar con una canción suya cada una de sus nostalgias; y lo consiguió sin necesidad de grandes tramoyas ni fuegos de artificio, con nada más que un traje de color negro, un micrófono y una buena historia que cantar».

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La hibris catalana

De todas maneras, parece claro que el conflicto catalán sí que puede explicarse al menos como una colección o un juego o una escalada de desmesuras; como una desmesura colectiva que a todos ha ido deglutiendo en su voraz crecimiento, como un irresistible tsunami que hubiera arrasado todos los asideros de la inteligencia.

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Guernica

Sea como sea, lo que nunca se planteó nadie, ni desde luego Picasso, es que el destino del cuadro debiera ser la ciudad vasca de Guernica, tal como desde hace años, y últimamente con particular insistencia, demandan las autoridades nacionalistas de allá grito euskaldún de «Guernica Gernikara»: Guernica, a Guernica