Rodolfo Walsh: Aquí. Ahora
/una reseña de José de María Romero Barea/
Es 9 de junio de 1956 y todo está contaminado por una sensación de ruina desolada, falta de sentido. El laberinto se extiende a una ciudad en guerra, a las calles oscuras, a las instituciones corruptas. La militante Juventud Peronista (movimiento juvenil-estudiantil) y los montoneros (guerrilla) se enfrentan a un estado opresivo. Se suceden las redadas y las ejecuciones secretas de civiles desarmados. Siete opositores han sobrevivido, gravemente heridos, a una ejecución fallida. A partir del testimonio de uno de ellos (Livraga), la crónica, aunque fragmentada, proporciona una reconstrucción detallada de los hechos empleando las técnicas periodísticas.
«No puedo, ni quiero, ni debo renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía y el asesinato» («Prólogo»). Siguiendo el rastro de sobrevivientes y testigos bajo la opresión militar, el periodista, escritor y traductor argentino Rodolfo Walsh (Lamarque, 1927-Buenos Aires, 1977), reconstruye en su investigación Operación masacre todo un país inmerso en una guerra fratricida entre grupos peronistas de izquierda clandestina opuestos a la junta del general Aramburu, la autodenominada Revolución Libertadora.
Avanza el cronista de ¿Quién mató a Rosendo? (1969) o Caso Satanowsky (1973) por un territorio cuyos personajes y reglas no comprende, abrumado por los dramas sociopolíticos, acosado por la estrechez de miras, la violencia y el miedo. Se pregunta en el capítulo «Las personas»: «¿Hay alguien más, aparte de los ya mencionados? Será difícil encontrar a un testigo que recuerde a todos; los que podrían hacerlo están ausentes o muertos». Irónicamente, el propio Walsh desaparecería años después, durante la dictadura del general Videla. Operación masacre nos desafía, pero nuestra perseverancia paga dividendos a medida que excavamos en la pesquisa. El resultado hibrida historia, sociedad y política, liberado de la incómoda sombra de la prosa decimonónica y la fría retórica de la mentira.
Como se enuncia en el apartado «Los hechos», toda novela de no ficción implica una lucha (sobra decir que infructuosa) entre la memoria y el olvido: «Dieciséis huérfanos dejó la masacre: seis de Carranza, seis de Garibotti, tres de Rodríguez, uno de Brión. Esas criaturas, entregadas en su mayor parte a la pobreza y el resentimiento, sabrán algún día —saben ya— que la Argentina libertadora y democrática de junio de 1956 no tuvo nada que envidiar al infierno nazi». El testimonio de Walsh regresa a un lugar desaparecido, vuelve de un exilio autoimpuesto, para dejar constancia de lo que ha dejado de existir. La narración se enrosca sobre sí misma: cada nuevo episodio profundiza el sentimiento de pérdida del anterior.
Se apostilla bajo el epígrafe de «La evidencia»: «No habrá ya malabarismos capaces de borrar la terrible evidencia de que el gobierno de la Revolución Libertadora aplicó retroactivamente, a hombres detenidos el 9 de junio, una ley marcial promulgada el 10 de junio. Y eso no es fusilamiento. Es un asesinato»). Esta colección de documentos, palabras y hechos enfrenta al lector con un enigma, el de un país marcado por la corrupción y el autoritarismo, un colectivo que podría ser cualquiera, pero que, en este caso, denominaremos Argentina.
En este relato, en gran parte autobiográfico, el autor de la Carta abierta de un escritor a la Junta Militar (1977), documento que precipitaría su secuestro y posterior desaparición, rinde homenaje a todos los que han desafiado o siguen desafiando a los totalitarismos (en forma de austericidio, políticas neoliberales o edictos del FMI). Al mismo tiempo, define un siglo, el XX, en que los movimientos populares estimulaban el fenómeno político del peronismo, así como los ideales revolucionarios de los años sesenta y setenta, brutalmente sofocados a medida que miles eran torturados o asesinados: «Mientras los ideólogos sueñan, gente más práctica tortura y mata. Y eso es concreto, eso es urgente, eso es de aquí y de ahora» («Prólogo»). Leída hoy, esta testimonial novela (¿premonitoria?) sigue esbozando una saludable e inquietante nota de advertencia.
Operación Masacre
Rodolfo Walsh
Introducción de Leila Guerrero
Libros del Asteroide, 2018 (1957)
248 páginas
17,95€

