/ por Rodolfo Elías /
En la primavera de 2018, el artista mexicano Daniel Marquez exhibió dos obras en el consulado mexicano de Barcelona, junto con otros artistas latinoamericanos, como parte de la exposición Paisanos. Las obras que Daniel expuso fueron dos dibujos a lápiz titulados Comediatti y Mezclados, respectivamente. Y son parte de una obra representativa, rica en temas antropológicos y sociales.
Daniel Marquez es un artista con una amplia trayectoria en el mundo de las artes plásticas, ocupación que ha desarrollado con intensidad a lo largo de su vida. Desde muy joven le nació la inquietud por las artes visuales. Y en su nativa Ciudad Juárez empezó a pintar cuadros (óleo sobre terciopelo) de los que se vendían en la zona turística principal o strip, la famosa Avenida Juárez, con temas folklóricos y retratos de estrellas de rock ‘n’ roll como Elvis Presley. La Avenida Juárez era el equivalente de la calle Revolución de Tijuana.
A propósito de rock ‘n’ roll, otra de las grandes pasiones de Daniel es la música. Esa pasión lo llevó a formar una banda de rock, como cantante y frontman, y su sueño de consolidarse como artista de rock ultimadamente lo llevó a emigrar a Los Angeles (California). Después de la desintegración de la banda, Daniel decide consagrarse a las artes plásticas. Tal fue su encomienda, que desde un principio empieza a adoptar nuevas técnicas y herramientas, como el uso del aerógrafo, haciendo trabajos sobre metal y diseños en automóviles. Algunos de sus trabajos con esta técnica fueron publicados en revistas especializadas, lo que le ganó un reconocimiento por el cual le extendieron invitaciones para colaborar en diferentes proyectos, en diversas ciudades de los Estados Unidos.
Para esto, Daniel ya había iniciado sus estudios de arte comercial y, tras graduarse, comienza a trabajar en el departamento de diseño gráfico del periódico Herald Examiner. A estas alturas Daniel ya estaba muy activo en la comunidad artística, participando en varias exhibiciones y fogueándose también como muralista, promoviendo exhibiciones e intercambios binacionales.
Hay un sello muy distintivo en la carrera artística de Daniel Marquez, y es el eclecticismo, ya que ha abarcado varias disciplinas. Daniel trabaja también la serigrafía, que empezó a dominar después de atender el taller Self Help Graphics & Art, lugar con mucha tradición en el Este de Los Angeles. Sin pasar por alto el hecho que, como diseñador gráfico, Daniel trabaja en ilustraciones para portadas de libro y carteles para películas, aplicando la tecnología digital más avanzada.
El estilo de Daniel tiene influencias surrealistas, a las que incorpora los mitos y variados temas de la cultura prehispánica. Con matices fuertes de espiritualidad, como los rituales autóctonos, la sabiduría ancestral, el sol, los cuatro elementos y el tiempo. Otro elemento clave en su obra es la simbología, cuyo propósito principal es que sea interpretada por cada persona de acuerdo a su óptica personal, siguiendo su percepción e impresiones.
De esto, dice Daniel: «Los simbolismos son creados dentro de mi trabajo a partir de experiencias personales, a menudo usando símbolos para expresar emociones y reacciones. Mi trabajo consiste en investigación de ciertos detalles para expresar mi punto de vista, luego las ideas comienzan su evolución desde mi cuaderno de bocetos hasta el proceso final».
Todos los temas que Daniel trata en su obra tienen una razón de ser marcadamente antropológica:
«Los temas son a menudo composiciones de figuras; mientras que algunos son extensión o formas del reflejo de la identidad que tienen influencias similares a nuestro entorno moldeado por la mezcla de culturas. Los conceptos que causan mi lucha personal. Como el desafío de afirmar los mitos que conectan con el mundo que habitamos y tienen orígenes comparables de la misma especie que desde arriba todos somos una raza, la raza humana».
Acerca de su estilo y la forma de abordar su obra, Daniel dice:
«Mi intención ha sido crear obras de arte que inviten al espectador a contemplarlas y a encontrar su propio significado. Combino diferentes estilos, con los cuales plasmo mi punto de vista y la percepción que tengo de lo que me rodea, usando la experiencia del pasado para crear una conversación con mi realidad. Los elementos de repetición los utilizo para expresar los continuos y similares eventos ocurridos; el recuerdo del pasado, las visiones de un futuro cósmico. A través de las imágenes de mis obra cristalizo mi sentir acerca de la confusión, la lucha y sobretodo la fe».
Daniel Marquez ha estado muy involucrado en la comunidad artística californiana, lo que lo ha llevado a hacer colaboraciones y encomiendas con diferentes medios. Como la elaboración del logo para la banda de rock Canned Heat, conocida por su participación en el legendario festival de Woodstock, en 1969. Y aparte de su renombre como artista, sus vivencias como individuo lo hacen un personaje verdaderamente pintoresco. Un hombre lleno de anécdotas personales y experiencia vital adquirida en ambos lados de la frontera México-Estados Unidos.
En la actualidad Daniel Marquez imparte clases de arte, echando mano de todas las técnicas que ha aprendido en su largo camino como artista. Y haciendo uso de ese enorme don de gente que lo caracteriza. Porque Daniel es un hombre que como artista y como persona se solidariza con la gente. Haciendo lo que puede por otros, al impulsar la obra de diferentes artistas en ambos lados de la frontera.
Rodolfo Elías, escritor en ciernes nacido en Ciudad Juárez y criado en ambos lados de la frontera, colaboraba con la revista bilingüe digital, hoy extinta, El Diablito, del área de Seattle. Sus textos han sido publicados en la revista SLAM (una de las revistas literarias universitarias más prominentes de Estados Unidos), La Linterna Mágica y Ombligo. En la actualidad trabaja en dos novelas, una en inglés y otra en español.

