/ por Alison Posey /
No es habitual ver rostros negros en las imágenes históricas del franquismo. Sin embargo, entre 1939 y 1968, la España franquista gobernó a la población negra de su única colonia subsahariana: Guinea Ecuatorial. Pese a que España ignoró durante más de un siglo un territorio adquirido como colonia en 1777, en 1944 el general José Díaz de Villegas, entonces director general de Marruecos y Colonias, envió al cineasta madrileño Manuel Hernández Sanjuán y a un equipo audiovisual a Guinea Ecuatorial con el objetivo de documentar la región, conocida entonces como «Guinea española».
Utilizando tecnología punta para la época, la expedición de Hermic Films, la empresa productora de Hernández Sanjuán, recorrió durante dos años el territorio desde el litoral atlántico hasta el interior continental más profundo. El resultado fue una revelación para los españoles peninsulares, quienes desconocían esta lejana posesión de ultramar: se produjeron más de 33 cortometrajes y 5.000 fotos durante la expedición.
Estas fotos forman la base de la novela gráfica de 2022 Diez mil elefantes, producto de una colaboración creativa entre el ilustrador ecuatoguineano Ramón Nzé Esono Ebalé y el guionista y escritor valenciano Pere Ortín. En 2008, Ortín ya había publicado una recopilación de las imágenes de Sanjuán titulada Mbini: cazadores de imágenes en la Guinea colonial; la publicación fue acompañada por una exposición en el Museu Valencià d’Etnologia aquel mismo año. También se han puesto a disposición del público los filmes de la exposición, que desde el año pasado se encuentran bajo custodia de la Filmoteca española.
Las imágenes de Sanjuán mostradas en Mbini (el principal río de la zona continental de Guinea Ecuatorial, atravesado por Sanjuán y su equipo durante la expedición) reflejan fielmente los fines propagandísticos de la misión española. Por el contrario, la novela gráfica hace algo muy distinto. En Diez mil elefantes, Ortín y Esono Ebalé juegan con la noción de la «divina misión civilizadora» de los colonos españoles, que el equipo de Hermic Films buscaba documentar, dejando pendiente una cuestión candente: «¿Quién salvó a quién?».
La historia principal de la novela gráfica se centra en las memorias de Ngono Mba, guía de «Masa Sanjuán» en la expedición. Pintados de un rosa fluorescente, los miembros de la expedición audiovisual española se adentran a ciegas en los tupidos bosques del interior ecuatoguineano, guiados y amparados en todo por los guineanos, de quienes se aprovechan y a quienes infantilizan. Los dibujos surrealistas que salpican los recuerdos de Mba nos invitan a explorar, a través de las viñetas fantasmales de Esono Ebalé, el mundo soterrado de la colonia olvidada, con sus inquietantes contrastes.
Una imagen inicial destaca entre las muchas que aparecerán a lo largo de la novela gráfica. Es la del «Masa Sanjuán» al llegar a la costa de la colonia, donde es transportado sobre los hombros y brazos de los ecuatoguineanos en una gran silla de mimbre. Así se desplazaban los españoles por la ribera del mar para evitar mojarse los pies. A diferencia de las fotos originales, que cortan y borran —y, en consecuencia, deshumanizan— los cuerpos de los estibadores, la versión de Esono Ebalé muestra a los ecuatoguineanos en primer plano. La narración de Mba deja en evidencia que los españoles malinterpretaron un simple gesto de bienvenida, lo cual marcó la pauta del trato desigual posterior hacia los colonizados.
Los dibujos de Esono Ebalé para esta novela gráfica, realizados enteramente con bolígrafo, representan un hito en su obra. El cambio estético se debe a la acusación y el encarcelamiento bajo cargos falsos del dibujante en 2017 y 2018. Durante su detención en Black Beach, la tristemente célebre cárcel de Malabo, Esono Ebalé no tenía más que bolígrafos con los que ejercitarse. A las escenas vívidas que emergen de su bolígrafo se suma una serie de collages que entremezclan algunas de las 5.000 imágenes tomadas durante la expedición. Los collages añaden otro toque surrealista a la narración de Mba: su fragmentación señala la eventual desintegración del proyecto colonial español, que culminó con la independencia de Guinea Ecuatorial en 1968.
Diez mil elefantes muestra que, en 1944, ya había indicios de esta futura ruptura. Las notas dramatizadas de Sanjuán se suman a los collages y a las ilustraciones. Los renglones ordenados de su cuaderno —que contrastan con la abundancia visual cultivada por Esono Ebalé en sus ilustraciones— muestran cómo las expectativas coloniales españolas encarnadas en «Masa Sanjuán» sucumben ante «la sorprendente capacidad para la fábula de estos morenos o la extraña magia de estos parajes en los que cualquier cosa, por sorprendente que pueda parecer, es posible». A la postre, el fracaso de Sanjuán, que no logra encontrar el abrevadero de diez mil elefantes durante su expedición, es análogo al de España en Guinea Ecuatorial. Queda por ver si la historia oficial española reconocerá algún día los desatinos de su misión pretendidamente civilizadora.
Pere Ortín y Nzé Esono Ebalé
Reservoir Books, 2022
144 páginas
24,90 €
Alison Posey es investigadora postdoctoral en filología afrohispánica y peninsular en la Universidad de Duke, Carolina del Norte, Estados Unidos. Recibió su doctorado en la filología hispánica en 2021 de la Universidad de Virginia.

