/ una reseña de Carlos Barral /
A veces, para los profanos, El capitalismo no existe puede resultar intrincado, pero en líneas generales, la capacidad de Juan Ponte para hilvanar la ingente cantidad de referencias, de constelaciones filosóficas, de citas, de apuntes, de líneas argumentales operantes sobre las necesidades contemporáneas de las clases populares es tan sutil y precisa, que invita a descubrirse. Hasta la mejor poesía hace cameo en varias ocasiones. Y lo bien que escribe el cabrón.
No es difícil sumarse a las tesis del libro porque habría que ser uno negacionista de la obviedad.
El capitalismo no existe en la medida en que existe Dios. Dios no existe lo mismo que el capitalismo que conocemos no tendría cabida sin el maravilloso soporte del Estado, que no deja de ser un instrumento más al servicio de los poderes fálicos.
Brillante y necesario, Juan Ponte se acerca escalpelo en mano hasta la médula del pensamiento neocon a la par que hace autocrítica política con esa izquierda anclada en la mítica intocable, con los puristas irredentos, con la ortodoxia más recalcitrante.
Desde una lucidez cariñosa, desde una plasmación teórica que Juan ha tenido oportunidad de poner en valor tangible desde la política real, Ponte nos alumbra con una fogosidad de la filosofía política que abarca lo habido y por haber y cuya traslación a los estratos y estrategias de la izquierda de partidos sería una gran oportunidad para abandonar la deriva actual meliflua, acomodada, acrítica, incapaz.
El enemigo, que no existe por su capacidad constante de reconfiguración, porque se metamorfosea y resetea sin despeinarse, necesita de contrapesos ideológicos como los que postula Ponte. También el enemigo interno.
Juan Ponte
Trea, 2023
330 páginas
22 €
Carlos Barral Álvarez (Oviedo, 1969) codirige la productora musical y cultural El Cohete Internacional. Desde 2016 es manager de Rodrigo Cuevas. Ha coordinado para el Centro Niemeyer varias ediciones del ciclo Entre Versos y Acordes. Dirige el festival independiente asturiano sobre comunidad cultural Fiasco, en Mieres. Ha editado plaquettes en la colección La Última Canana de Pancho Villa y resultado finalista en el Premio Asturias Joven de Poesía con La erótica del desatino. En 2007 estrenó Hechos inexplicables, su primera exposición, una muestra que aunó poesía y obra plástica. En 2012 edita Camino donde soñarse, cuaderno que comprende su obra poética entre 2009 y 2011. Animalario es el título de su primera exposición de óleos. En 2019 publica Oxidación en la editorial Canalla, una compilación de su poesía entre 2000 y 2010. En 2021, con fotografías de José Ramón Cuesta y poemas de su cosecha, ve la luz El dulce encanto de lo inadvertido, un libro objeto editado con primor por Eolas Ediciones.

