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Candidatos inadecuados

/ Escuchar y no callar / Miguel de la Guardia /

El desastre electoral del PSOE en Extremadura no parece afectar a la resistencia de su actual dirección, que, lejos de asumir la autocrítica en primera persona, aprovechó en un primer momento para enrocarse en el aforamiento de los valedores de exóticos puestos de trabajo, diseñados a medida para familiares del actual presidente del Gobierno de España, que ni sabían sus obligaciones ni el lugar desde el que desempeñar alguna función profesional. No es solo que el señor Gallardo, procesado por amiguismo y aupado al aforamiento con perjuicio para su partido, no sea un referente en su tierra; es que Juan Carlos Rodríguez Ibarra, con la elegancia que le caracteriza, ha desmontado la estrategia de su líder, evidenciando que no se trataba de parar los pies a Vox, sino de mantener sus propios privilegios. Lo más lamentable es que la aparente solución a los problemas del socialismo extremeño sea nombrar al delegado del Gobierno en Extremadura, el señor Quintana, como presidente de la Comisión Gestora del partido. Da la sensación de que, una vez más, se confunde la representación de todos los españoles y extremeños con los intereses particulares de una familia, aunque, al menos, la renuncia al escaño autonómico de Gallardo in extremis abra una puerta de esperanza a la autocrítica..

El desastre en Extremadura es tan solo un mal comienzo que presagia nuevos desastres electorales; pero parece que la intención del señor Sánchez, como él mismo ha confesado cuando decía que los electores socialistas volverían en el futuro, es perder las elecciones autonómicas para permitir que Vox aumente sus resultados y acabe debilitando al PP y lograr presentarse de nuevo como el adalid de la resistencia frente a la extrema derecha. Esto ha sido premonitorio en el caso de Aragón.

La falta de análisis de los resultados de las elecciones en Extremadura y en Aragón es lo que augura nuevos desastres autonómicos; ya que, que, en lugar de elegir candidatos involucrados en la oposición y la política autonómica, se han escogido ministras vinculadas al sanchismo para capitanear las candidaturas del PSOE en Aragón y Andalucía. En este caso, se desoye el éxito de Irene de Miguel, la candidata de Podemos, que forma parte de la coalición Unidas por Extremadura, junto a Izquierda Unida y Alianza Verde, que se debe a su buen conocimiento de la realidad de su región y su continua tarea de oposición.

La elección de la señora Alegría como cabeza de cartel para las elecciones en Aragón auguraba un pésimo resultado; en especial cuando la presidencia del Gobierno de España acababa de perpetrar una nueva agresión a esta comunidad al plantear la reforma del sistema de financiación tan solo con ERC. No parece que la elección de quien fuera ministra de Educación aunque nunca ejerciera como tal (recomiendo fehacientemente la columna sobre el tema de Guillermo Quintás en Valencia Plaza) y fuese una portavoz agresiva del Gobierno a la que hubo de reprender en alguna ocasión la Junta Electoral, fuera una garantía para los aragoneses.

Hoy se habla de una amarga victoria del PP en Aragón pero se evita calificar de desastre el resultado del PSOE, que no ha supuesto siquiera la renuncia de su cabeza de cartel y, de nuevo, no se hace autocrítica y el señor López (potencial candidato a las elecciones en Madrid) se atreve a culpabilizar a Javier Lambán, en un ejercicio de miseria política a la que puede llegar una persona sin criterio, obviando que, como indica el diario El País, Sánchez ha dejado de ser un activo para los socialistas y su presencia en los escenarios electorales es claramente perjudicial y da alas a Vox. Lo cierto es que el PSOE tiene mucho que aprender del CHA y de su líder Jorge Pueyo, que ha doblado sus escaños por mantener una actitud en Madrid alejada de las lisonjas a Cataluña, a pesar de su inclusión en el grupo de Sumar, y desarrollar una campaña centrada en los problemas del día a día de los ciudadanos.

Otro tanto habrá que esperar de la designación de la actual ministra de Hacienda, la señora Montero, como candidata en Andalucía. Esta dicharachera ministra, bien conocida en Andalucía por su participación en los gobiernos corruptos de los ERE, es además una mentirosa redomada, que como denunció FACUA se resistía a bajar el IVA de la energía argumentando que Europa lo prohibía; un personajillo que ha empleado su cargo para comprar voluntades en la política local, como demuestra el caso de la ciudad de Jaén. No hay más que escuchar sus trabalenguas para justificar la «ordinariez» del nuevo modelo de financiación autonómica basado en la negociación unilateral de la financiación de todas las comunidades con ERC, para darse cuenta de que ni piensa en Andalucía ni lucha por ella, aunque no haya dudado en hacerse fotos con los escenarios e los damnificados de las inundaciones, en un ejercicio de claro postureo preelectoral.

Desconozco la realidad de Castilla y León, pero, como universitario y como valenciano, me escandaliza que la designada cabeza de cartel para unas futuras elecciones en la Comunidad Valenciana pueda ser la señora Morant, quien, ante las anomalías en la titulación universitaria de uno de sus colegas, argumentara que lo importante no son los títulos, sino los servicios (imagino que al partido), dejando estupefactos a todos nuestros estudiantes que se afanan por pasar los exámenes, y obtener una de esas titulaciones que la actual titular del ministerio debería proteger. ¿Se atrevería a recomendarles que se afiliaran a las Juventudes Socialistas, en lugar de estudiar? Malos tiempos para la ética y la seriedad que, no lo dudemos, darán resultados catastróficos en las urnas y evitarán que muchos socialistas honestos sean elegidos por ir en candidaturas encabezadas por personas inadecuadas. Esperemos que los intentos de Jordi Sevilla y otros socialistas críticos consigan cambiar el rumbo del PSOE y echar fuera a Sánchez y sus siervos, como bien los ha definido Felipe González.


Miguel de la Guardia es catedrático de química analítica en la Universitat de València desde 1991 y en la actualidad profesor emérito en activo. Tiene un índice H de 92 según Google Scholar y ha publicado más de 987 trabajos con más de 40.000 citas, 5 patentes españolas, 4 libros sobre green analytical chemistry (Elsevier, RSC y Wiley), un libro sobre calidad del aire (Elsevier), dos libros sobre análisis de alimentos (Elsevier and Wiley), un libro en dos volúmenes sobre smart materials en química analítica (Wiley) y otro sobre NPSs (Elsevier) y está preparando un libro sobre Human biomonitoring in Food safety assurance para RSC. Además ha dirigido 35 tesis doctorales y es editor jefe de Microchemical Journal (Elsevier), miembro del consejo editorial de Spectroscopy Letters (Estados Unidos), Ciencia (Venezuela), J. Braz. Chem. Soc. (Brasil), Journal of Analytical Methods in Chemistry and Chemical Speciation & Bioavailability (Reino Unido), SOP Transactionson Nano-technology (Estados Unidos), SOP Transactions on Analytical Chemistry (Estados Unidos) y Bioimpacts (Irán). Condecorado como Chevallier dans l’ordre des Palmes Académiques por el Consejo de Ministros de Francia, Premio de la RSC (España) y condecorado por la Policía Local de Burjassot.

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