Crónica

A modo de reseña. La exposición sobre El señor de la mar: Pedro Menéndez de Avilés en la Casa de la Cultura de Avilés

Un artículo de Andrea García.

A modo de reseña. La exposición sobre El señor de la mar: Pedro Menéndez de Avilés en la Casa de la Cultura de Avilés

/por Andrea García/

Hasta el 12 de enero podemos disfrutar de la exposición El señor de la mar: Pedro Menéndez de Avilés que se muestra en la Casa de la Cultura de la ciudad avilesina.

La exposición tiene un gran interés no solo para Avilés, sino también para toda la región asturiana y la propia historia de las relaciones entre España y América, ya que nos habla de un importante marino e ingeniero naval que vivió hace quinientos años: Pedro Menéndez de Avilés. Este año se conmemora el V Centenario de su nacimiento; motivo por el que el historiador Hugo Vázquez Bravo y el historiador del arte Ramón Vega Piniella han organizado El señor de la mar: Pedro Menéndez de Avilés después de una ardua investigación.

Oriundo de Avilés —de ahí su segundo apellido—, Pedro Menéndez (1519-1574) fue un personaje crucial para la historia de España y de las relaciones de este país con el extranjero.

Pedro Menéndez de Avilés

Hoy día se le conoce sobre todo como el Adelantado de la Florida. Esto significa que nuestro protagonista ostentó un cargo muy exclusivo. El título de Adelantado fue concedido solo por el rey y sirvió para justificar el trabajo de Pedro Menéndez en una empresa muy concreta: la reconquista de Florida. Sólo el monarca podía nombrar adelantados, y ello es suficiente prueba para demostrar el poder y fama de Pedro Menéndez de Avilés en el ámbito político y militar.

De hecho, el retrato que nos traen sus comisarios Ramón Vega y Hugo Vázquez representa las cualidades principales de Pedro Menéndez. En primer lugar, su título nobiliario. Después, el bastón de mando que atestigua su poder y la espada que designa el carácter militar de su profesión como corsario, adelantado y gobernador. Luego, el mapa de la Florida como región que reconquistó y pobló. Para finalizar, la cruz de la Orden de Santiago, que fue otro reconocimiento de sus méritos y por esta razón la lleva bordada en sus ropajes.

¿Pero quién fue Pedro Menéndez? Nació en Avilés en 1519. Su familia fue hidalga y a pesar de que no hay un consenso sobre la siguiente cuestión, parece que tuvo ocho hermanos. Eligió la profesión de marino a los catorce años, pues se embarcó en la lucha contra la piratería del mar Cantábrico en calidad de grumete. Con el paso de los años, se construyó su propio barco con el dinero ahorrado y siguió defendiendo las costas cantábricas. Distintos marinos de renombre, como el capitán Álvaro de Bazán, se percataron de su maestría en las aguas, así que su valía no tardó demasiado tiempo en llegar a la corte.

Maximiliano II de Habsburgo fue el primero que apostó por Pedro Menéndez al concederle una patente de corso. Esta licencia le permitió enfrentarse a la piratería francesa, que atacaba con asiduidad nuestro mar. Curiosamente, ser corsario es actuar como un pirata para la nación enemiga. La diferencia fundamental entre ambos términos es que el corsario está protegido por el gobierno de un país y el pirata no. También fueron considerados piratas los navegantes del bando contrario. Por ejemplo, Pedro Menéndez fue un corsario español, pero para Francia se trató de un pirata español. A modo de curiosidad, es el único pirata español reconocido en la Wikipedia, lo que demuestra que la enciclopedia emplea la perspectiva de la Francia del siglo XVI.

En primer plano, medallas conmemorativas de la boda entre el príncipe Felipe y la Reina María I de Inglaterra del Museo Naval. Jacobo Nizolla da Trezzo (realizadas en 1555). Al fondo, documentos del Archivo General de Indias. Todo se encuentra hoy en la Casa de la Cultura de Avilés con motivo de la exposición.

De esta suerte, fue avanzando en la carrera de marino hasta conocer al rey Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1554, fue nombrado capitán general de la Armada y Flota de la Carrera de Indias por el rey. También le otorgó una segunda patente de corso y se le encomendaron las misiones más delicadas, como llevar las pagas a las tropas de Flandes o el traslado del Príncipe Felipe a Londres para casarse con María I de Inglaterra. Como terminó con éxito esta misión, así como otras tantas, se granjeó la confianza del ya monarca Felipe II.

La exposición nos muestra medallas conmemorativas de dicho matrimonio entre el príncipe Felipe, el futuro rey Felipe II, y la reina María I de Inglaterra. Estas medallas son originales del siglo XVI, al igual que los documentos al fondo de la imagen. Las medallas han venido desde el Museo Naval de Madrid para ser mostradas en la exposición, mientras que los manuscritos proceden del Archivo General de Indias.

Felipe II designó a Pedro Menéndez muchas tareas navales. Una de las hazañas más destacadas del marino fue la escolta que realizó a la flota inglesa dirigida hacia Calais en Francia para combatir contra los franceses en la batalla de Gravelinas. En esta batalla salió victoriosa España y pudo obligar a la nación gala a firmar la paz de Cateau-Cambrésis en 1559. Aunque no bastó para detener las ambiciones políticas francesas, fue un hecho importante en la historia de la Edad Moderna en el que participó Pedro Menéndez.

Retrato de Felipe II, por Sofonisba Anguissola (realizado en 1565). Museo del Prado. El rey Felipe fue el principal defensor de Pedro Menéndez de Avilés.

Además, Pedro Menéndez fue el principal navegante al servicio de la monarquía española; primero en el Cantábrico y más tarde en todo el océano Atlántico. Contrarrestó las fuerzas piratas en el golfo de Vizcaya y en el mar Caribe. A la par, salvaguardó la vida de personajes ilustres como el virrey de Perú, el príncipe de Éboli, el condestable de Castilla, el arzobispo de Toledo o la vida del propio rey Felipe II de las catastróficas tormentas en medio del mar. En aquella época, los viajes marítimos fueron muy cruentos con las flotas. Las tormentas resultaron habituales y tremendamente mortíferas, del mismo modo que los constantes ataques de los piratas. Sin embargo, Pedro Menéndez fue hábil para enfrentar todo este tipo de desajustes y usarlos a su favor.

Maquetas que reconstruyen los principales tipos de barcos en el siglo XVI. Entre ellos, está la primera recreación del galeón agalerado que fue diseñado íntegramente por Pedro Menéndez de Avilés.

Incluso realizó inventos propios, y por eso se lo considera ingeniero naval. Una de sus creaciones destacadas fue el galeón agalerado, nave ligera que sirvió para combatir contra los corsarios. Asimismo, creó un instrumento semejante a un astrolabio para medir la longitud respecto a la latitud, algo insólito ya que lo habitual era calcular únicamente la latitud dados los incipientes conocimientos geográficos. De igual forma, se dedicó a la geografía y organizó una escuela propia de cartógrafos para investigar los territorios caribeños motivando a un inédito grupo de avilesinos a iniciar su formación como cartógrafos con los científicos más destacados de la corte.

A la izquierda, maqueta levantada para la exposición donde se muestra el fuerte de San Agustín y el poblado en sus inicios.
A la derecha, línea cronológica sobre la figura del marino tras su fallecimiento. Destaca el documento en primer plano porque procede de San Agustín (firmado en 1965). Conmemora la fundación de esta ciudad en 1565 y el hermanamiento de Avilés con San Agustín. Este documento fue rescatado del depósito del Ayuntamiento de Avilés.

Pedro Menéndez de Avilés fue nombrado Adelantado de Florida en el año 1565. Viajó hasta Florida por petición del rey, ya que los hugonotes franceses habían tomado el territorio español. Reconquistar Florida significó codearse con las tribus de indios que poblaban la zona, aunque ciertamente estaban muy descontentas con el trato que les dieron los franceses, lo que facilitó la labor del asturiano. Una vez que las tropas españolas asentaron la reconquista, Menéndez de Avilés fundó San Agustín, la ciudad más antigua de Estados Unidos.

Posteriormente, el rey Felipe II decidió que Pedro Menéndez de Avilés fuera gobernador de Cuba. En 1568 tomó posesión del cargo, pero se encontró con un nuevo encargo en Europa, así que regresó de La Habana.

Felipe II demandó al marino que configurara una flota para la guerra de España e Inglaterra. Se trató del precedente a la Gran Armada o la Armada Invencible, tal y como la llamaron despectivamente los ingleses. Si se hubiera continuado el proyecto de Menéndez de Avilés, es muy posible que la paródica Armada Invencible no hubiera caído por los desastres atmosféricos.

Empero, Pedro Menéndez de Avilés no pudo seguir trabajando en la empresa porque falleció en 1574 tras una grave enfermedad.

Como hemos podido observar, Pedro Menéndez de Avilés fue una figura trascendental en la historia de España, de Europa y de América Central. Por tanto, no solo han pasado a la historia los conquistadores mitificados como Vasco Núñez de Balboa, Francisco Pizarro o Hernán Cortés. Ni que decir del carácter de Pedro Menéndez de Avilés comparado con estos personajes, pues trató de ganarse a la población local con favores y alianzas, haciendo gala de sus capacidades diplomáticas en lugar de recurrir a la violencia.

Menéndez de Avilés no recibió formación académica reglada, pero supo moverse sin errores por el mar. Fue un nauta experto, ingeniero naval y cartógrafo. El estudio de Ramón Vega y Hugo Vázquez ha materializado a través de la exposición un hito en historia. Da a conocer a Pedro Menéndez de Avilés, pero también incluye información completamente inédita acompañada de materiales auténticos, maquetas y reproducciones. Aprovechando las fiestas, es un buen momento para visitar El señor de la mar: Pedro Menéndez de Avilés en la Casa de la Cultura de Avilés.


Andrea García Casal ha realizado el grado en historia del arte, el máster en género y diversidad y el máster en formación del profesorado. También es redactora de artículos académicos, divulgativos y de crítica de arte en publicaciones nacionales e internacionales, además de miembro de prensa con acreditación, conferenciante y congresista. Su página web es <https://andreagoethe.wixsite.com/misitio/>. Su dirección de Instagram, @missgoethe_; su Twitter, @miss_goethe.

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