Categoría: Giulino di Mezzegra

Giulino di Mezzegra

La izquierda ante el 8-M

«Las alturas de la película ya no están para buscar el Sujeto Revolucionario Único que en otro tiempo fue angustiosa preocupación académica encontrar a fin de reemplazar en el trono lamaísta de la revolución al fracasado proletariado. Pero si el predicado de la revolución no pudiera enunciarse en plural y con un sujeto elíptico, y aún necesitásemos prenderlo de una concreción mesiánica, ese liderazgo sólo podría corresponder hoy a la mujer feminista, cuya galerna liberatriz arrasa la iniquidad patriarcal atacando otras al mismo tiempo y tal vez sin proponérselo», escribe Pablo Batalla Cueto en su columna ‘Giulino di Mezzegra’.

Giulino di Mezzegra

Una idea de España

Pablo Batalla Cueto aspira a una España que cande con siete llaves los sepulcros de Unamuno y Ortega; que deje de interrogarse angustiadamente acerca de su ser y simplemente sea; y sea y siga siendo con todas sus incoherencias y faltas de sentido, y entienda que las cosas no tienen por qué ser muy coherentes o tener mucho sentido para ser sólidas o ser válidas.

Giulino di Mezzegra

Charles Aznavour, o la tectónica del tesón

Pablo Batalla Cueto homenajea al recién fallecido Charles Aznavour. «Quería Aznavour entretejerse en todas las memorias; enganchar sus lilas de todas las ventanas; que nadie hubiera en el mundo que no pudiera arropar con una canción suya cada una de sus nostalgias; y lo consiguió sin necesidad de grandes tramoyas ni fuegos de artificio, con nada más que un traje de color negro, un micrófono y una buena historia que cantar».

Giulino di Mezzegra

Santos, procesiones, hábitos y monjes

Hasta qué punto las banderas y otros pertrechos simbólicos siguen siendo vistos por muchos sedicentes ateos no como herramientas al servicio de causas, abandonables por tanto o aparcables cuando se vuelven contraproducentes para las mismas, sino como ídolos a los que sólo puede renunciarse incurriendo en alguna forma de traición sacrílega.