De sonrisas y cuchillos
«La alienación no afecta ya solo al trabajo o al mundo circundante. El individuo se aliena de sí mismo. Termina siendo una sombra o un holograma que jamás alcanza el estado sólido». Un artículo de Antonio Monterrubio.
cuaderno digital de cultura
«La alienación no afecta ya solo al trabajo o al mundo circundante. El individuo se aliena de sí mismo. Termina siendo una sombra o un holograma que jamás alcanza el estado sólido». Un artículo de Antonio Monterrubio.
«Insistir en persuadir a cada individuo en formación de que cuanto alcanza su vista será suyo no algún día, sino aquí y ahora, es preparar hornadas de seres inacabados e inmaduros». Un artículo de Antonio Monterrubio.
Un artículo de Antonio Monterrubio sobre el ascenso de Mammón a dios supremo, pero también al comienzo del camino de la salvación.
«Sí, estamos hechos de la materia de los sueños, y por fugaz que sea nuestra existencia, nada hay más bello que vivirla y apurarla». Un artículo de Antonio Monterrubio.
Un poema de Paul Celan sobre el asesinato de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg inspira a Antonio Monterrubio este texto sobre el papel, en los crímenes, no solo de sus autores materiales e intelectuales, sino de la sociedad que mira para otro lado durante y después de los mismos.
Antonio Monterrubio escribe sobre la retórica imprudente que lleva siglos siendo moneda de curso legal en el campo sociopolítico.
Hamlet vuelve a rondar por los pasillos de Elsinore para recordarnos que algo huele a podrido en Dinamarca. Solo que ahora Dinamarca ha crecido; abarca el continente entero y ese mundo que, como el príncipe sabe, se ha salido de sus goznes. Las injerencias están llegando ya a nuestra otrora orgullosa Europa. «Honor a quienes son capaces de resistir a los abusos», escribe Antonio Monterrubio.
«No te conviertes accidentalmente en un cretino, tienes que currártelo un poquito», declaró una vez Ozzy Osbourne. Hoy, en la era de la prisa y la facilidad, la indisimulada vocación de algunos es artificialmente abonada y regada por un Tinglado encantado con la proliferación de la estulticia colectiva. Un artículo de Antonio Monterrubio.
Antonio Monterrubio escribe sobre cómo el mundo es un teatro, y el teatro es un mundo.
Antonio Monterrubio prefiere, como Antonio Machado, al Jesús que anduvo en la mar, símbolo de triunfo y esperanza, no al del madero, emblema del sacrificio y de la derrota.
«Un magma de enajenación bulle bajo la superficie de la vida colectiva. Si la demencia individual, espontánea o inducida, no es fácil de detectar, la colectiva aún lo es menos». Un artículo de Antonio Monterrubio.
Antonio Monterrubio escribe sobre la infancia, su paraíso perdido, los equívocos de su nostalgia del tiempo «sin preocupaciones, responsabilidades o temores, [donde] todo era nuevo y mágico».
«De nada sirven las monsergas que pretenden que, hoy, unos ciudadanos con mayor dosis de formación y educación que hace un siglo no pueden caer en las garras del fascismo». Un artículo de Antonio Monterrubio.
Un artículo de Antonio Monterrubio sobre el fanatismo religioso de ayer y el hooliganismo de la ciencia económica de hoy.
Antonio Monterrubio escribe sobre los infiernos de la demencia, sus círculos y el paso por ellos de Frances Farmer y Antonin Artaud.














