Miguel de la Guardia rompe una lanza en favor de los artistas y de los coleccionistas de arte, en el convencimiento de que el arte hace más hermosas nuestras vidas, elaborando una lista de sus preferidos.
Mariano Martín Isabel evoca la historia de un grupo de españoles intentó preservar una cultura auténtica en medio de tantas adulteraciones en la Francia del primer tercio del siglo XX.