Álvaro Acebes Arias «rescata» a uno de los dos legendarios fugitivos de Cuelgamuros, autor de la novela autobiográfica ‘Otros hombres’ y de ‘Diario a dos voces’.
Ricardo Labra escribe sobre un hombre que encontró en la poesía el reflejo y la proyección de su intransitividad, el único camino capaz de llevarle a la muerte propia y a los dominios del ángel al que pudo interpelar directamente sobre la torre de Duino: «¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los órdenes angélicos?».