El poeta y aforista asturiano entrega dos cuadernos de epigramas editados en castellano e italiano con los que persiste en su escritura de la razón y la palabra justa y concisa.
«Sin duda, «varios tragos es la vida/ y un solo trago la muerte», en verso manriqueño de Hernández. Y tal dolor precisa un consuelo que empieza por el hecho mismo de su concienciación mediante la escritura», escribe Antonio Gracia.