Tomás Sánchez Santiago rescata, del murmullo del mundo, la fosforescencia blanca de la amanecida, una cita de Hannah Arendt, una vieja escena en la playa de Nazaré.
En 1906, Lerroux arengó a los «jóvenes bárbaros»; hoy los saqueos vuelven a Barcelona sin bandera ni reivindicación. En este artículo, Joan Santacana se pregunta a quién beneficia el caos y busca la respuesta fuera de nuestras fronteras: la guerra híbrida.