Escuchar y no callar

El final del chiringuito lingüístico

Un artículo de Miguel de la Guardia sobre la política lingüística valenciana y una reciente decisión al respecto del gobierno de Carlos Mazón.

/ Escuchar y no callar / Miguel de la Guardia /

En Valencia, una comunidad bilingüe con clara mayoría de hispanohablantes, el partido Compromís decidió imponer el empleo de la lengua minoritaria en algunas asignaturas de la educación primaria y secundaria además de garantizar, como es deseable, que los estudiantes cursen las asignaturas de lengua valenciana: un patrimonio cultural que hay que preservar. Además este partido, conocido por sus pactos municipales con PP o PSOE en función del número de plazas de funcionarios de grupo A que estuvieran dispuestos a cederles, montó, junto con unas normas sectarias para discriminar en los concursos públicos de cualquier materia a quienes tuvieran títulos de valenciano, un negocio con los susodichos títulos.

Parece ser que la administración del Consell del señor Mazón está dispuesta a facilitar la obtención de los títulos B2 y C1 a quienes fueron obligados a cursar materias en dicha lengua y la respuesta de la sociedad valenciana ha sido categórica, pues se han cursado miles de peticiones de convalidaciones y se espera que se acreditarán 168.000 títulos de C1 y 169.000 certificados de B2, de forma telemática y gratuita. Esta actuación, que ha sido calificada de regresiva por parte de una minoría sectaria, viene a recuperar el equilibrio en una materia en la que con frecuencia se olvida que el objetivo de una lengua siempre es facilitar la comunicación y no la discriminación. El que la decisión anterior haya sido tomada por un gobierno de derecha no debería ser motivo para su rechazo y desaconsejaría, a quienes puedan caer en la tentación de posiciones partidistas, que criticaran una medida que favorece y no daña las expectativas de la población valenciana a la vez que apoya el reconocimiento del valenciano.

Estoy convencido de que la distinción de izquierda y derecha es cada vez menos importante puesto que lo que hay que analizar son las medidas de gobierno con independencia de quien las tome, a sabiendas de que los electores en su mayoría todavía no están instruidos en las consignas de los partidos y mantienen la capacidad de emitir su voto en función de las políticas aplicadas y no guiados por una fe ciega en la cúpula de uno u otro partido.

Corren malos tiempos para mantener el proyecto de una nación unida a la vez que diversa, con una proyección enorme en América, a través de la lengua común. La influencia de los partidos nacionalistas y separatistas sobre un gobierno débil y dependiente pero aferrado al poder, hasta el punto de que las leyes sean dictadas en su propio beneficio por los huidos de la justicia y que se opte por los verdugos en lugar de defender a las víctimas del terrorismo, no facilita en lo absoluto mensajes de concordia y, al contrario, favorece la polarización y la crispación. Por todo ello, es importante que en la Comunidad Valenciana se tomen medidas para evitar la discriminación, ni positiva ni negativa, buscando el aprecio por las dos lenguas oficiales, pero desmontando estructuras que benefician a unos pocos mientras perjudican a la mayoría. En cualquier caso, sería conveniente un esfuerzo pedagógico en este caso, como en todas las medidas adoptadas por cualquier gobierno, para explicar a los ciudadanos las razones y alcance de esta medida y salir al paso de comentarios interesados en las redes sociales que critican esta medida con argumentos tan peregrinos como el de preguntarse por qué no se convalidan otras lenguas como el inglés, olvidando que el alcance de las normativas autonómicas corresponde a su ámbito y que la lengua valenciana no debería considerarse una lengua extranjera.


Miguel de la Guardia es catedrático de Química Analítica de la Universitat de València desde 1991. Tiene un índice H de 88 según Google Scholar y ha publicado más de 900 trabajos en revistas del Science Citation Index con más de 34.600 citas,5 patentes españolas, 4 libros sobre Green Analytical Chemistry (Elsevier, RSC y Wiley), un libro sobre Calidad del Aire (Elsevier), 2 libros sobre Análisis de Alimentos (Elsevier and Wiley) y un libro en dos volúmenes sobre Smart materials en Química Analítica (Wiley). En la actualidad está preparando un libro sobre Nuevas sustancias sicoactivas con un contrato con Elsevier. Además ha publicado 12 capítulos de libros. Ha dirigido 35 tesis doctorales y es Editor jefe de Microchemical Journal (Elsevier), miembro del consejo editorial de varias revistas y fue condecorado como Chevallier dans l’Ordre des Palmes Académiques por el Consejo de Ministros de Francia y Premio de la RSEQ (España). Entre 2008 y 2018 publicó más de 300 columnas de opinión en el diario Levante EMV y colabora con El Cuaderno desde mayo de 2021. 


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1 comment on “El final del chiringuito lingüístico

  1. guillermoquintsalonso

    «Buscar el aprecio de las dos lenguas oficiales», es la gran tarea pendiente. Guillermo

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