Vigilar lo invisible
Álvaro Valverde reseña ‘El que menos sabe’, un poemario de Tomás Sánchez Santiago, de rara intensidad, cuyos versos merodean por los territorios limítrofes con lo olvidado, lo humilde y lo desatendido.
cuaderno digital de cultura
Álvaro Valverde reseña ‘El que menos sabe’, un poemario de Tomás Sánchez Santiago, de rara intensidad, cuyos versos merodean por los territorios limítrofes con lo olvidado, lo humilde y lo desatendido.
Carlos Alcorta reseña un libro en que encontramos, «los avatares de la vida de un hombre que se enfrenta a sus propias contradicciones; por una parte somos testigos de su deseo de mantenerse alejado del tráfago cotidiano —con las renuncias personales y las servidumbres de carácter social que conlleva— y, por otra está la necesidad de implicarse en esa sociedad para paliar, o al menos, para denunciar la mediocridad rampante, el desamparo de los humildes, la injusticia creciente, el bandolerismo general».
«Tomás Sánchez Santiago es uno de nuestros mayores narradores. Léanlo, porque si no estarán perdiendo el tiempo».
En realidad, sólo escribo esto para dar cumplida cuenta de que hasta los túneles más recónditos pueden encontrar vías por las que comunicarse, y para recomendar encarecidamente, a quien esto lea y aún no lo haya hecho, que no deje perder la oportunidad de descubrir a dos escritores tal vez secretos, pero sin duda mayúsculos.
No hay mejor lugar para dar el paso de un mundo a otro que esta pequeña calle común de Zamora capital a la que el escritor Tomás Sánchez Santiago (Zamora, 1957) le ha infundido la magia que a veces desprende la literatura para transformar un lugar y apropiárselo para siempre.




