Escuchar y no callar

Repetir los mensajes

Un artículo de Miguel de la Guardia sobre la importancia de ser insistentes y constantes en la emisión de informaciones y opiniones necesarias.

/ Escuchar y no callar / Miguel de la Guardia /

Sostiene el doctor Valentín Fuster que no basta con lanzar mensajes sociales relacionados con prácticas saludables, incluso cuando dichos mensajes estén suficientemente elaborados y se expliquen en detalle. En su opinión, que comparto totalmente, es preciso repetir de tiempo en tiempo los mensajes anteriores para que se abran paso en la vorágine de la vida actual y vayan calando en la mente de nuestros conciudadanos. Así pues, repetir una y otra vez los mensajes es la mejor forma de reforzar los mismos para que sean asumidos por personas que viven, en gran medida, a un ritmo vertiginoso y están expuestas a un exceso de información en la sociedad líquida en la que vivimos. Por supuesto, lo mismo habría que hacer con las críticas al poder, pues no basta escribir una sola vez el desacuerdo con las decisiones equivocadas o falaces. Los gobiernos tienen demasiadas herramientas de manipulación. Es imprescindible que las voces críticas no se limiten a manifestar sus argumentos una sola vez y preciso insistir en los mismos hasta que se logre ganar el pulso o —y esto también es importante tenerlo en cuenta— se demuestre a la luz de nuevas informaciones que nuestra crítica estaba equivocada.

En lo que se refiere a la salud, estamos hablando de prácticas saludables como dormir suficientemente y sin la intervención de sedantes, comer con mesura una dieta equilibrada en la que estén presentes más alimentos frescos y menos alimentos procesados, mantener una vida activa y realizar algún tipo de ejercicio físico adecuado a nuestra edad, disfrutar de la amistad de personas confiables y evitar la relación con personas tóxicas. Todos estos mensajes y recomendaciones podrían parecer banales, pero es preciso insistir una y otra vez para que no se olviden los buenos propósitos.

En cuanto a la crítica política, pues lo dicho. El poder tiene el inconveniente de aislarse de la realidad con un círculo de aduladores y es imprescindible hacer llegar las voces discordantes en la esperanza de ser oídos. Por las razones apuntadas, soy de la opinión de que es necesario argumentar sin fatiga las posiciones políticas y las propuestas para mejorar los servicios públicos, desde la educación hasta la seguridad, la justicia o la cultura. En el fondo, repetir los mensajes no deja de ser reconocer la derrota del pensamiento creativo y la crítica en los tiempos de la información-espectáculo, de la saturación de mensajes vacíos, consignas, mentiras repetidas hasta la saciedad con la esperanza de que parezcan verdades y falsas promesas; pero hay que insistir. Se me podrá objetar que en mi planteamiento hay un punto de soberbia, pues ¿quién asegura que una propuesta es razonable y siquiera cierta? Aquí como en todo, cabe escuchar antes de hacer ninguna propuesta, revisar los planteamientos de que se parte, asegurar las fuentes de información y revisar los planteamientos una y otra vez para eliminar cualquier vaguedad. Luego llega el momento de exponer argumentos y conclusiones y aquí, además de técnica pedagógica y oratoria, es precisa la humildad de saber reconocer los fallos y aceptar los argumentos que se exhiban en contra de lo dicho para no caer en la persistencia en el error. Ese es el mejor ejercicio de sinceridad y de humildad que podemos tener y que daría al traste con la repetición de argumentos una vez que se demostrara que son falsos o al menos inciertos.

Todas las cautelas son pocas antes de dar alas a nuestros mensajes, pero una vez que llegamos al convencimiento, es preciso insistir en los argumentos y repetir el mensaje para que se abra paso. Eso, que no otra cosa es lo que pienso que hacemos cuantos colaboramos con El Cuaderno. Además, como ya he dicho en varias ocasiones, el ejercicio de la crítica positiva es una de las obligaciones y derechos de la democracia, más allá del acto reiterado de depositar papeletas en una urna.


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Miguel de la Guardia es catedrático de química analítica en la Universitat de València desde 1991. Ha publicado más de 700 trabajos en revistas y tiene un índice H de 77 según Google Scholar y libros sobre green analytical chemistry, calidad del aire, análisis de alimentos y smart materials. Ha dirigido 35 tesis doctorales y es editor jefe de Microchemical Journal, miembro del consejo editorial de varias revistas y fue condecorado como Chevallier dans l’Ordre des Palmes Académiques por el Consejo de Ministros de Francia y es Premio de la RSC (España). Entre 2008 y 2018 publicó más de 300 columnas de opinión en el diario Levante EMV.


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2 comments on “Repetir los mensajes

  1. Guillermo Quintas Alonso

    Pero tenemos miedo a reiterarnos. Mi próxima colaboración en la prensa debería titularse “”De Leon a Ginebra”.Es verdad que es imprescindible reiterar los mensajes cuando apuestan por los valores asociados a la verdad, a la luz.

  2. Miguel de la Guardia

    Completamente de acuerdo. En particular cuando el gobierno repite que su operación de mercadeo es una alternativa progresista sin el menor rubor una y otra vez.
    Un abrazo

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