Pablo Batalla escribe en su dietario sobre una observación de Azorín sobre el estilo literario o la lectura de unos poemas de Francisco Álvarez Velasco.
Miguel Ángel Suárez Escobio es un ludita del siglo XXI que reivindica todo aquello que fue arrumbado por la eclosión de la civilización de las máquinas: la lentitud, la tranquilidad, la pereza, el altruismo, el disfrute sosegado de las cosas bellas de la vida.