/ una reseña de Emmanuel Vinader /
El universo literario del escritor Víctor Colden (Madrid, 1967) se va expandiendo con regularidad y a buen ritmo. Si las cuentas no me fallan, seis son las obras que el escritor madrileño ha venido publicando desde 2019 hasta el día de hoy. Media docena de libros que, desde aquel inicial Inventario del paraíso hasta la obra que constituye el motivo de estas líneas, han albergado géneros como el cuento, la novela o algunas prosas de carácter autobiográfico.
Hace un par de meses vio la luz el último libro de Colden: La cinta verde (Abada Editores, 2025). Se trata de una colección de siete cuentos, siete textos que proclaman —lo digo ya— la solvencia de su autor en el siempre complicado género de la narrativa breve.
La cinta verde nos invita a asomarnos a unas cuantas historias cuyos argumentos y tramas son muy dispares entre sí. Islandia, Madrid, una soleada calle de Ciudad Real o la ruta nocturna entre Burgos y Elda son, entre otros, algunos de los escenarios en los que el autor ubica sus ficciones. Tampoco parecen tener demasiado que ver entre sí los personajes que protagonizan estos cuentos. Sin embargo, una vez culminada la lectura del libro, advierte el lector que prácticamente todos los relatos están habitados por almas que han sido —o están siendo— bien zarandeadas por la vida y su principal motor: el amor.
Desfilan por las páginas de La cinta verde amores que pudieron ser y que nunca fueron, amores incipientes que terminaron prematuramente por la insensatez de una chiquillada, amores que desembocaron en desamor, en frustración, en odio, en venganza, en soledad. Se nos relata también en estas páginas la historia de algún amor de esos que nunca consiguen llegar a ser algo más que una triste quimera.
En «Queda el río», el cuento que inaugura el libro, Colden presenta su incontestable audacia narrativa en un texto colmado de lirismo para presentarnos la historia de amor y desamor de Marcos y Nekane, con el deslumbrante paisaje por el que transcurre el río Omaña como principal escenario.
El jactancioso Ginés Valdoria, protagonista de «Lo inexplicable», aprovecha la cena de un grupo de amigos para mostrar a sus viejos camaradas el extenso catálogo de sus conquistas amorosas en un relato bien adobado con algunas pizcas de humor y misterio.
«Camanances», el tercer cuento del libro, se sustenta en una serie de mensajes de audio a través de los cuales Dalia explica a una amiga su particular uso y disfrute de sus relaciones amorosas. Todo ello salpicado por el encanto de un puñado de vocablos centroamericanos como el que da título al cuento.
En «Húsavík», Graciela, una bonaerense casada con un pastor evangélico islandés, se replantea su vida al advertir que ni ella ni su marido son ya quienes fueron cuando decidieron unir sus vidas. ¿Sigue siendo posible el amor cuando todo cambia? En este relato de final abierto asistimos a la reaparición de la figura de Michi Torozón, protagonista de la novela de Víctor Colden Tu sonrisa sin temblar (Pre-Textos, 2022).
Ramón Ginebre, figura central del cuento «Año nuevo», necesitará un viaje relámpago de más de mil kilómetros en coche y una solitaria, absurda y sorprendente celebración de la Nochevieja para superar definitivamente el abrupto final de su historia de amor con la cruel Mariola.
En «Azul Lorena», el cándido Manu se pregunta «cuánto tiempo puede vivir una persona sin que la besen o la abracen, sin que le acaricien el pelo o la piel», mientras contempla, triste y generoso, cómo se le escapan las escasas migajas de amor a las que aspiraba.
Finalmente, «La cinta verde», el relato que da título al libro, nos recuerda que, en ocasiones, desempolvar y abrir esas cajas en las que guardamos pequeños objetos que nos evocan momentos o personas de nuestro pasado puede ser algo más —bastante más— que un simple ejercicio de nostalgia.
«Hay cosas que no tienen explicación», asegura el narrador de uno de los relatos de La cinta verde. «A veces pienso que nada la tiene. El amor, desde luego, carece de ella. ¿Hay algo más falto de lógica, más misterioso y absurdo, más inexplicable?».
Me parece, pues, absolutamente recomendable la lectura de esta reciente colección de cuentos de Víctor Colden, un autor cuya presencia resulta ya indispensable en el panorama de la narrativa española contemporánea.

Víctor Colden
Abada, 2025
163 páginas
20 €
Emmanuel Vinader es helenista, traductor y difusor de la cultura neohelénica. Ha traducido del griego moderno al castellano varios poemarios, cuentos y obras de teatro. Ha dado charlas y presentado ciclos de cultura neogriega en diversas universidades e instituciones culturales. Artículos y reseñas literarias suyas han aparecido en varias publicaciones de España y Grecia. Su blog se titula De luz y mármol.
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