Embriagado por el ‘Cerrar los ojos’ de Víctor Erice, Jorge Praga escribe sobre el cine como «medicina que invade nuestro interior, una dulzura, un camino salvífico frente al azar de la existencia».
Escribe Hugo Romero sobre el proyecto musical de Jónatham F. Moriche: música escrita con la voluntad de construir un espacio de refugio y de meditación en un contexto de extinción y catástrofe.