Cerezas, hilillos, esperanza
Es tiempo de cerezas y de lecturas, y a Alberto R. Torices se le engarzan las de Arturo Barea, Ilsa Barea y Juan Eduardo Zúñiga: libros sobre la guerra, la crueldad, la avaricia y la esperanza.
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Es tiempo de cerezas y de lecturas, y a Alberto R. Torices se le engarzan las de Arturo Barea, Ilsa Barea y Juan Eduardo Zúñiga: libros sobre la guerra, la crueldad, la avaricia y la esperanza.
«No hay después. Un día callarán los fusiles y alguien dirá que ha llegado la paz, pero será mentira. La guerra estará con nosotros y nosotros en ella, inmóviles en este tiempo: ¡que no se puede matar y ver morir impunemente!», escribía José Ramón Arana, escritor del exilio, hoy olvidado, al que «rescata» Álvaro Acebes.
Traten del mundo del toreo o de los últimos días del Madrid de la guerra civil, los libros del autor de ‘Las últimas banderas’ son un ejemplo de actitud crítica y un testimonio de solidaridad y fe en la justicia y en el hombre. Un «rescate» de Álvaro Acebes Arias.
Con un ojo puesto en Dostoyevski y otro en Camus, las mejores páginas de ‘Incierta gloria’ sugieren una mirada piadosa y solidaria para todos los contendientes de la guerra de España y ofrecen, además, una evocación cargada de nostalgia por la juventud perdida y tantas existencias naufragadas. Un «rescate» de Álvaro Acebes Arias.
Álvaro Acebes Arias dedica uno de sus «Rescates» al primer Ramón J. Sender, centrándose en la novela ‘Imán’, de 1930, un retrato durísimo de la guerra de Marruecos, esa «primera guerra mundial de España».
Álvaro Acebes Arias rescata la memoria de la autora de ‘Telefónica’, una novela ambientada en la guerra de España, a la que la nacida como Ilsa Pollak había llegado como periodista.
Álvaro Acebes Arias «rescata» a un escritor valenciano cuya figura fue víctima durante demasiado tiempo del peor de los exilios: el del olvido y el desdén.
Pablo Batalla Cueto registra en su dietario pensamientos propios y notas de libros leídos y cosas vistas en Internet, escribiendo sobre la jura de la Constitución de la princesa Leonor o la lectura de ‘Libre’, de Lea Ypi.







