Lo que aprendí de los demócratas progresistas
Un artículo de Miguel de la Guardia sobre las figuras de la izquierda a las que más admira: Pepe Mujica, Nelson Mandela, Salvador Allende o, entre los del presente, Gabriel Boric.
cuaderno digital de cultura
Un artículo de Miguel de la Guardia sobre las figuras de la izquierda a las que más admira: Pepe Mujica, Nelson Mandela, Salvador Allende o, entre los del presente, Gabriel Boric.
Joan Santacana escribe sobre el auge de China y la decadencia de Occidente fijándose en un aspecto concreto que ha determinado la caída de otros imperios en la historia: las doctrinas económicas erradas.
«Ya no les valen las reglas de Bretton Woods. El mundo creado en 1944 ya no les sirve; se han aprovechado de él durante casi ochenta años; ellos fabrican papel moneda y el resto del mundo confía en que no hay trampa. Pero ya no es creíble». Un artículo de Joan Santacana,
Miguel de la Guardia escribe en demanda de «una gestión ágil y rápida de los asuntos públicos», frente al «impedimento para el acceso a los servicios y prestaciones de los ciudadanos» y el «freno al crecimiento econòmico» que considera que representa el actual exceso burocrático.
«Para el peregrino, que es el que anda «por el agro», el que por unos días, todos los que puede, muy pocos, se escapa de la jaula de cemento y cristal para mojarse y embarrarse y subir y bajar por los caminos, resulta verdaderamente deliciosa esta sensación, esta ilusión —bien lo sabe— de rebeldía: colgar el mono de faena, coger una muda y un bastón y largarse murmurando adiós muchachos, ahí os quedáis con vuestros rodillos y manivelas, yo me piro, yo me bajo de esta trituradora productivista del demonio». Un texto de Alberto R. Torices.
Un poema de Paul Celan sobre el asesinato de Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg inspira a Antonio Monterrubio este texto sobre el papel, en los crímenes, no solo de sus autores materiales e intelectuales, sino de la sociedad que mira para otro lado durante y después de los mismos.
Una pequeña comisaría de la Gestapo cuyo archivo cayó intacto en manos de los Aliados reveló que la policía nazi no solía tomar la iniciativa de la persecución de los enemigos del Reich: se limitaba a atender las numerosas denuncias ciudadanas. Un artículo de Joan Santacana.
Miguel de la Guardia escribe sobre la decencia y la honradez como virtudes políticas.
Los poetas del Prúa miran al norte, no solo para defender una estética determinada o afín, sino para defender un modo de hacer y de vivir la literatura, donde, como decía Antonio Machado, no se confunda el valor con el precio; ni el olvido mediático con las palabras memorables. Un artículo de Ricardo Labra.
Miguel de la Guardia reseña la primera novela de Ignacio Soler Moreno, que «nos obliga a mirar los universales del amor y la familia desde la experiencia de alguien que no se corresponde con nuestra cotidianeidad».
Joan Santacana comenta el desconcertante anhelo de muerte que llega a anidar en algunas personas, centrándose en el ejemplo de un concreto santo cristiano: san Ignacio de Antioquía.
Joan Santacana escribe sobre los tres actos que le supone al guion de la tragedia venezolana… aunque las tragedias no siempre siguen el guion establecido.
Miguel de la Guardia escribe sobre la parte invisible del ballet, impresionado por la fotografía de los pies torturados de una bailarina.
Antonio Monterrubio escribe sobre la retórica imprudente que lleva siglos siendo moneda de curso legal en el campo sociopolítico.
Joan Santacana escribe sobre la decisión de Trump de paralizar todos los proyectos de energía eólica marina, acordándose de otra ley británica del siglo XIX, tan absurda como beneficiosa para intereses privados que trataban de enmascararse














