La muerte de lo inmortal
Un cautivador ensayo de Alexei Yurchak, recién traducido al castellano, cuenta cómo vivía, qué creaba, de qué se reía y con qué soñaba la última generación soviética. Pablo Batalla hace aquí una reseña larga y atenta.
cuaderno digital de cultura
Un cautivador ensayo de Alexei Yurchak, recién traducido al castellano, cuenta cómo vivía, qué creaba, de qué se reía y con qué soñaba la última generación soviética. Pablo Batalla hace aquí una reseña larga y atenta.
Pablo Batalla Cueto registra en su dietario pensamientos propios y notas de libros leídos y cosas vistas en Internet, escribiendo sobre un cartel visto en un supermercado de Soria o dos citas inenarrables de Javier Milei.
Pablo Batalla Cueto registra en su dietario pensamientos propios y notas de libros leídos y cosas vistas en Internet, escribiendo sobre las revelaciones recientes en torno a Antonio García Ferreras o una anécdota histórica de Mao Zedong y Mobutu Sese Seko.
A modo de segunda parte (y en preparación de una tercera) de su artículo «»Y no pido perdón»: el rearme simbólico del nacionalismo español, de Marta Sánchez a Blas de Lezo», Pablo Batalla diserta aquí sobre las debilidades de la izquierda española ejemplificándolas a través de las de sus canciones fetiche.
Pablo Batalla Cueto conversa con el autor de ‘Espectros de la Movida: por qué odiar los años 80’.
Pablo Batalla Cueto retoma su ‘Diario de Tierra Santa’ con una nueva entrega sobre Jerusalén, relatando de la Ciudad Santa la historia de su Explanada de las Mezquitas, su Ciudadela y las variopintas y sorprendentes iglesias del Monte de los Olivos.
«Las alturas de la película ya no están para buscar el Sujeto Revolucionario Único que en otro tiempo fue angustiosa preocupación académica encontrar a fin de reemplazar en el trono lamaísta de la revolución al fracasado proletariado. Pero si el predicado de la revolución no pudiera enunciarse en plural y con un sujeto elíptico, y aún necesitásemos prenderlo de una concreción mesiánica, ese liderazgo sólo podría corresponder hoy a la mujer feminista, cuya galerna liberatriz arrasa la iniquidad patriarcal atacando otras al mismo tiempo y tal vez sin proponérselo», escribe Pablo Batalla Cueto en su columna ‘Giulino di Mezzegra’.
Pablo Batalla Cueto homenajea al recién fallecido Charles Aznavour. «Quería Aznavour entretejerse en todas las memorias; enganchar sus lilas de todas las ventanas; que nadie hubiera en el mundo que no pudiera arropar con una canción suya cada una de sus nostalgias; y lo consiguió sin necesidad de grandes tramoyas ni fuegos de artificio, con nada más que un traje de color negro, un micrófono y una buena historia que cantar».







