Jinetes en la tormenta
«Desde tiempos antiguos, las élites saben que el arma definitiva para perpetuar su dominio es el juego nosotros/ellos. En las épocas gloriosas del Estado-nación, tal dinámica era de lo más sencilla. El país de cada cual era Lothlórien, y el resto del mundo, sucursales de Mordor. Ahora, en cambio…». Un artículo de Antonio Monterrubio.











