Etiqueta: Alberto R. Torices

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Lo oportuno y lo correcto

Rafael Chirbes fue un autor que eligió para su literatura y para su vida un camino divergente del discurso desideologizado y conciliador impuesto para su época. Alberto R. Torices escribe sobre él al hilo de la publicación de ‘Rafael Chirbes: tiempo, conciencia y poética’, de Álvaro Acebes.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Manzanas de Eva, madalenas de Lor

«Para el peregrino, que es el que anda «por el agro», el que por unos días, todos los que puede, muy pocos, se escapa de la jaula de cemento y cristal para mojarse y embarrarse y subir y bajar por los caminos, resulta verdaderamente deliciosa esta sensación, esta ilusión —bien lo sabe— de rebeldía: colgar el mono de faena, coger una muda y un bastón y largarse murmurando adiós muchachos, ahí os quedáis con vuestros rodillos y manivelas, yo me piro, yo me bajo de esta trituradora productivista del demonio». Un texto de Alberto R. Torices.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Dar lo que no se tiene

«¿Tenemos palabra, los escritores? ¿Nuestras palabras, estas palabras que manejamos, que producimos diariamente, son merecedoras de confianza? ¿Son garantía de nuestro compromiso? ¿Son fiables? ¿Aclaran y ordenan el mundo? ¿Ayudan a vivir?». Preguntas y reflexiones de Alberto R. Torices.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Repita conmigo: hi-po-cre-sí-a

«Hagamos cuentas: sesenta mil muertos. De acuerdo, venga, ahora sí. Treinta mil no eran suficientes, con treinta mil todavía se podía comprar y vender armas a Israel, todavía se podía decir que Israel se estaba defendiendo de una organización terrorista, todavía se podía recibir a Israel en Eurovision y en La Dichosa Vuelta». Un artículo de Alberto R. Torices.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Pedro Sánchez o la estupidez de las masas

«Señalar al político (a uno, a un grupo, a todos) como causa del mal, atribuir a «la política» el origen de todo lo que identificamos como problema, tiene mucho de ejercicio de evasión mental, de apoltronamiento en una infantil credulidad, de excusa para eludir cualquier responsabilidad». Un artículo de Alberto R. Torices.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Regresar

«Nadie regresa, siempre es otro quien regresa, siempre es otra, y ella es también ahora otra, ya no será nunca la mujer que partió lejos, alegre, confiada, deseosa». Un texto de Alberto R. Torices, escrito desde la playa, sobre el deseo y el tiempo, el amor y la melancolía.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Más armas

«Sorprende un poco y decepciona mucho comprobar que los viejos mecanismos de manipulación de masas conservan toda su funcionalidad, toda su eficacia, lo mismo en la aldea global que en la medieval, en la montonera del ágora clásica que en la de Internet». Un artículo de Alberto R. Torices.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Sobre un libro llamado ‘Desposesión’

Alberto R. Torices escribe sobre su propia novela, protagonizada por un individuo instalado cómodamente en una existencia rutinaria y gris que de pronto siente la llamada de una vida más intensa y vibrante; un tipo ordinario que se ve arrollado, desbordado, por la surgencia en su interior de unas emociones de las que seguramente ni se creía capaz.

Cisnes, cañones, hidras de siete cabezas

Las ocasiones, pero solo las felices

Alberto R. Torices reseña ‘Las ocasiones’, de Rubén Lardín, alguien que «nos recuerda en cada página que somos criaturas nacidas para ser libres, que tenemos el derecho y el deber de serlo, y por eso se indigna y se deprime, rabia y pena al vernos sometidos y estabulados, atados y bien atados».