Etiqueta: Pablo Luque Pinilla

Cuaderno de espiral

Las tardes

«Las tardes son los hilos descosidos de cada una de nuestras jornadas. Los ovillos de luz restante tras ser filtrada por el cedazo de la mañana, desenredados en el pasillo hacia la noche. Lo hemos recorrido antes abriendo habitaciones soleadas donde abundaba un maná inaugural y promisorio, que después se ha agrupado en cestas de mimbre melancólico». Un artículo de Pablo Luque Pinilla.

Cuaderno de espiral

Nieve sucia

«Nos gustaría conservar la nieve impoluta para enredarnos en su delicada túnica de pureza y ensueño. […] Por eso, tendemos a creer que la nieve sucia solo enturbia nuestra propia idea del mundo. Sin embargo, resulta lo más provechoso brindado por la nevada. Porque sin su pisotearse y derretirse no comprenderíamos la necesidad de una nieve que nunca se ensucie ni deshaga», escribe Pablo Luque Pinilla en su ‘Cuaderno de espiral’.

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Las redes

Pablo Luque Pinilla escribe sobre las redes sociales que «a la codicia desbocada de quienes controlan este tinglado sólo se la derrota con una educación basada en la búsqueda de la verdad como motor de construcción de la persona».

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Cumpleaños feliz

Pablo Luque Pinilla escribe sobre la Navidad que «en esta hora oscura de la historia reciente, su aliento es de esperanza para todos. Más allá, sea cual fuere el motivo de celebración que cada uno halle, buena falta nos hará estos días sentir cualquier copa alzada para brindar juntos por el milagro de la vida».

Cuaderno de espiral

El asombro

Pablo Luque Pinilla diserta sobre el asombro como «el fruto de una postura de desasimiento y humildad ante lo que se encuentra. Como una insaciable curiosidad y gratitud, precedidas de la conmoción, por el mundo como un regalo que desentrañar cada día».

Cuaderno de espiral

Habilidades

Nueva entrega del ‘Cuaderno de espiral’ de Pablo Luque Pinilla, que diserta sobre cómo «las cuestiones más determinantes con las que lidiamos nos piden, casi siempre, un compromiso con la aceptación y estima de lo que ya somos, para lograr un terreno abonado en el que pueda escribirse bien la historia de la vida».

Cuaderno de espiral

Vulnerables

Escribe Pablo Luque Pinilla que «la conciencia de vulnerabilidad es el territorio donde se resuelven solas muchas contrariedades, se facilita la estima de todo aquello que de verdad nos sirve y se incinera cuanta ansiedad es evitable».

Cuaderno de espiral

La calle

«Si la calle fue la Vía Láctea de las peripecias que salvaron mi niñez, es hoy la nube engendradora que todo lo empapa y nunca se desentiende. Soy calle como soy infancia. Y estoy muy agradecido». Una nueva entrega del ‘Cuaderno de espiral’ de Pablo Luque Pinilla.

Cuaderno de espiral

La energía creativa

Escribe Pablo Luque Pinilla en esta nueva página de su ‘Cuaderno de espiral’ que «la tensión entre lo personal y lo poético coincide, hasta el punto de que esta se resuelve en la convergencia entre afecto y mirada; entre el acercamento a la existencia y a la poesía guiados por un empeño de la visión que responda a nuestros más íntimos deseos».

Cuaderno de espiral

Lo sublime

«La poesía», escribe Pablo Luque Pinilla en esta nueva página de su ‘Cuaderno de espiral’, «es siempre un fuego que arde con palabras necesarias en torno a algo que nos provoca y conmueve, y la cuestión es, por tanto, si existe un factor o punto de fuga en todo ello capaz de convertir ese instante de rapto y admiración en un suceso recurrente y perdurable».

Cuaderno de espiral

Palabras recuperadas

Nueva página del ‘Cuaderno de espiral’ de Pablo Luque Pinilla, 1ue diserta sobre cómo a veces «la utilización de una palabra en concreto consigue que nos abstraigamos de las corrupciones que la debilitan para devolvérnosla recuperada según el concepto que, como a un libro un hueco en su estantería, le corresponde en el anaquel de los significantes».

Cuaderno de espiral

Solos

Escribe Pablo Luque Pinilla que, con la pandemia, «hemos (re)descubierto, en suma, el valor del otro, y hasta del otro que tenemos al lado, como presencia ineludible, palpable, imprescindible para movernos bien por el mapa de los aposentos que alberga nuestra naturaleza».