Calendario (31 y 32)
Dos nuevas páginas del calendario de Avelino Fierro: ‘Si siguen naciendo estos días de otoño’ y ‘No es gran cosa esta vida que nos quieren hacer vivir’.
cuaderno digital de cultura
Dos nuevas páginas del calendario de Avelino Fierro: ‘Si siguen naciendo estos días de otoño’ y ‘No es gran cosa esta vida que nos quieren hacer vivir’.
«Un tinte espeso el de esta mañana de noviembre que todo lo impregna y achata, como si desde lo alto se hubiera derramado un polvillo hecho de indiferencia y un algo de tristeza»… Una nueva página del Calendario de Avelino Fierro.
Dos nuevas entregas del ‘Calendario’ de Avelino Fierro. «Pero pido a la memoria que no me cuente sus penas, que no me traiga ahora aquí mi vida; que no se ponga a destrenzar nada, por favor, que en este otoño rosa no venga a quebrar mi corazón, no quiera obligarme a llorar».
Avelino Fierro publica la tercera parte de las notas de un cuaderno de viaje escrito como parte de su Calendario.
Avelino Fierro publica la tercera parte de las notas de un cuaderno de viaje escrito como parte de su Calendario.
Nuevas notas del cuaderno de viaje de Avelino Fierro, en este caso sobre una visita al Prado.
Avelino Fierro recopila notas de un cuaderno de viaje garabateado en un tren. «Todas las almas están adormecidas. Una escena domesticada. Un ángel aburrido va quitando con desgana el polvo con un plumero rosa de algodón».
«Allí, aquellos días de verano, en aquella habitación entre el Arno y la Galería, yo también fui feliz. Bebo ahora esa agua del recuerdo que se filtra intermitente». Una nueva página del Calendario de Avelino Fierro.
«Como en esta noche, como en otras noches, el ayer rezuma, la vida sangra. Y estás a la espera»… Una nueva página del ‘Calendario’ de Avelino Fierro.
Una nueva página del ‘Calendario’ de Avelino Fierro, que aislado del conflicto de los días, de esa realidad que ruge sin sosiego, busca refugio en un escritorio con libros.
Avelino Fierro dibuja un barco en el que va un solo hombre, Ulises. Velas no desplegadas, el mar permanece en calma. Es una imagen incierta, pero todo indica que se dispone a zarpar.
Avelino Fierro escribe sobre un día negro, tranquilo y terso, como un cetáceo que agoniza.
Avelino Fierro escribe una nueva página de su calendario atribulado por el compromiso de hablar de unos pueblos y una vida, la minera, de los que nada sabe.
En una nueva página del Calendario de Avelino Fierro, los humanos y los vertebrdos vuelven a ganar a la Madre Naturaleza por goleada.
Una nueva página del Calendario de Avelino Fierro.














