Leopoldo Alas ‘Clarín’ sigue doliendo en Oviedo
En diciembre de 2024 Oviedo nombró Hijo Adoptivo a Clarin con una ceremonia descuidada y una placa mal escrita. Ricardo Labra se lo cuenta por carta a Yvan Lissorgues y Jean-François Botrel.
cuaderno digital de cultura
En diciembre de 2024 Oviedo nombró Hijo Adoptivo a Clarin con una ceremonia descuidada y una placa mal escrita. Ricardo Labra se lo cuenta por carta a Yvan Lissorgues y Jean-François Botrel.
Álvaro Acebes Arias «rescata» a un militar, monárquico, falangista, drogadicto y homosexual, reaccionario para los republicanos y subversivo para los franquistas, «un perdedor en todo que acabó vencido por sí mismo» y escribió una peculiar autobiografía y algunas novelas.
Álvaro Acebes rescata a un autor valenciano del que apenas se sabe nada, pero que escribió un puñado de novelas estupendas y entre ellas ‘Tongo’, ambientada en el mundo del boxeo.
Rosa Álamo reseña un libro que se presenta como una invitación a viajar por las palabras y sus silencios, a volver a los autores clásicos y a alimentar nuestro deseo de libertad.
Álvaro Valverde reseña uno de esos gustosos «libros secretos y delicados, esos que nunca circularán por las autopistas de la literatura sino por carreteras comarcales o secundarias».
Álvaro Acebes Arias dedica uno de sus «rescates» al autor hispanofrancés, recién fallecido, hombre de asombrosa y trágica vida y autor de la sobrecogedora ‘Tanguy’.
Javier Dámaso hace un análisis de la obra del poeta sayagués, un hombre al que el campo en el que había nacido no solo condicionó, sino que determinó absolutamente el rumbo de su poesía.
Álvaro Acebes Arias «rescata» a uno de los dos legendarios fugitivos de Cuelgamuros, autor de la novela autobiográfica ‘Otros hombres’ y de ‘Diario a dos voces’.
Álvaro Acebes dedica uno de sus «rescates» al autor de ‘La vida perra de Juanita Narboni’, un escritor que «pertenece por derecho propio a esa extensa nómina de raros que hay en cualquier tradición literaria».
Álvaro Acebes Arias escribe sobre la autora de ‘Los enanos’, cuyo rastro se perdió en el olvido general que fue la Transición, pero no siempre fue una desconocida.
Álvaro Acebes Arias «rescata» a Víctor Canicio, autor de una trilogía sobre los españoles que, tras haber dejado a la mujer y al niño de pocos meses llorando en el andén de la estación, veintitantas horas en tren o en autobús silbando «El emigrante» de Valderrama, arrastrando maletas de cartón atadas con cuerdas y disimulando entre el equipaje los chorizos y el tabaco de más, trataban de llegar a Alemania, y a veces lo conseguían, pero a veces no.
Álvaro Acebes Arias dedica uno de sus «Rescates» al autor de la cautivadora ‘Helena o el mar del verano’, breve novela sobre el paraíso de la infancia y la eclosión del primer amor.
Álvaro Acebes Arias «rescata» a Andrés Carranque de Ríos, escritor comprometido de los años republicanos e interesado en el cine, cuya muerte prematura cuando todavía se le consideraba una promesa contribuyó a su olvido.
Álvaro Acebes Arias dedica uno de sus «rescates» a un militante del PCE que pasó por las cárceles de Franco, y más tarde se convertiría en un excelente poeta y un extraordinario cuentista.
Álvaro Acebes dedica uno de sus «rescates» al «fracaso heroico» y la «piedad trágica» de un autor que siempre estuvo del lado de los humildes, porque él mismo era uno.














