Lujuria
Miguel de la Guardia escribe, en su serie sobre pecados capitales, sobre el que le parece el menos condenable de todos, aunque el DRAE lo describa como «deseo excesivo del placer sexual».
cuaderno digital de cultura
Miguel de la Guardia escribe, en su serie sobre pecados capitales, sobre el que le parece el menos condenable de todos, aunque el DRAE lo describa como «deseo excesivo del placer sexual».
Miguel de la Guardia escribe en defensa de una duración prudente para todo: las clases (una hora), las películas (hora y media), las novelas o los gobiernos.
Miguel de la Guardia prosigue con su serie sobre las virtudes políticas escribiendo sobre la bondad, entendida como una actividad comprometida con la aplicación de la justicia, la caridad con los débiles y una inquebrantable indignación frente a los abusos.
Miguel de la Guardia hace una reseña crítica de la película de Carla Simón, llena —comenta— de estereotipos errados sobre la región en que se desarrolla y el drama de la droga y el sida en los ochenta.
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre los pecados capitales con un artículo sobre el que consiste en comer y beber sin medida.
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre virtudes políticas reflexionando sobre los peligros de la mentira en política (y sobre todo en sede parlamentaria) y los castigos que a su juicio debería comportar.
Miguel de la Guardia escribe sobre su interés por una joven generación de escritoras orientales, de Hiyoko Kusumi a Nagi Shimeno.
Miguel de la Guardia inicia una nueva serie sobre las grandes virtudes del buen político, con la presentación de la misma y la primera entrega.
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre los pecados capitales con un artículo sobre el ansia de ganar dinero.
Una reseña de Miguel de la Guardia
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre pecados capitales ocupándose del que el DRAE define como un cruce de indignación, deseo de venganza, furia y saña.
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre los pecados capitales.
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre los pecados capitales con un artículo sobre la «negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados».
Un artículo de Miguel de la Guardia sobre un sentimiento que crece a medida que envejecemos, y que no se refiere solo, ni principalmente, a las molestias físicas.
Miguel de la Guardia inicia una serie sobre los pecados capitales con un artículo sobre aquel que el DRAE define como «altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros».














