Lo que aprendí de los demócratas progresistas
Un artículo de Miguel de la Guardia sobre las figuras de la izquierda a las que más admira: Pepe Mujica, Nelson Mandela, Salvador Allende o, entre los del presente, Gabriel Boric.
cuaderno digital de cultura
Un artículo de Miguel de la Guardia sobre las figuras de la izquierda a las que más admira: Pepe Mujica, Nelson Mandela, Salvador Allende o, entre los del presente, Gabriel Boric.
Miguel de la Guardia escribe en demanda de «una gestión ágil y rápida de los asuntos públicos», frente al «impedimento para el acceso a los servicios y prestaciones de los ciudadanos» y el «freno al crecimiento econòmico» que considera que representa el actual exceso burocrático.
Miguel de la Guardia escribe sobre la decencia y la honradez como virtudes políticas.
Miguel de la Guardia reseña la primera novela de Ignacio Soler Moreno, que «nos obliga a mirar los universales del amor y la familia desde la experiencia de alguien que no se corresponde con nuestra cotidianeidad».
Miguel de la Guardia escribe sobre la parte invisible del ballet, impresionado por la fotografía de los pies torturados de una bailarina.
Un artículo de Miguel de la Guardia en defensa de la moderación, la sobriedad y la continencia en política.
«El mecanismo de las adicciones es complejo y quien las sufre acaba inmerso en una espiral de falsas gratificaciones y dolorosas abstinencias; por lo que, lejos de la consideración moral de la adicción como un vicio, la psiquiatría y la psicología modernas la entienden como una enfermedad que hay que tratar con el respeto que merecen los ciudadanos que la padecen». Un artículo de Miguel de la Guardia.
«No hay progresismo en las conductas autoritarias ni en el secuestro de los resortes de la política en beneficio personal, de un partido o ideología», escribe Miguel de la Guardia en este artículo contra Maduro, Ortega… o Pedro Sánchez.
«La prudencia es amiga del análisis multifactorial y enemiga de la unidireccionalidad en los comportamientos. Las personas prudentes no se dejan guiar por cortapisas ideológicas y siempre sopesan las diferentes posibilidades». Un artículo de Miguel de la Guardia.
Un artículo de Miguel de la Guardia, a favor de la despenalización del aborto y de la garantía de hacerlo en condiciones seguras, pero en contra de convertirlo en un derecho fundamental recogido en la Constitución.
Miguel de la Guardia prosigue su serie sobre virtudes políticas ocupándose de una que no compete solo al poder judicial.
Miguel de la Guardia escribe, en su serie sobre pecados capitales, sobre el que le parece el menos condenable de todos, aunque el DRAE lo describa como «deseo excesivo del placer sexual».
Un artículo de Miguel de la Guardia sobre Netanyahu, Trump, Erdogan, Orbán, Bukele o Milei.
Miguel de la Guardia escribe en defensa de una duración prudente para todo: las clases (una hora), las películas (hora y media), las novelas o los gobiernos.
Miguel de la Guardia prosigue con su serie sobre las virtudes políticas escribiendo sobre la bondad, entendida como una actividad comprometida con la aplicación de la justicia, la caridad con los débiles y una inquebrantable indignación frente a los abusos.














