Los cuadernos pálidos (57)
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago la capacidad de las estaciones para mostrarnos la diversidad de lo vital o una escena de dignidad a prueba de todo en un restaurante.
cuaderno digital de cultura
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago la capacidad de las estaciones para mostrarnos la diversidad de lo vital o una escena de dignidad a prueba de todo en un restaurante.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago el silencioso movimiento de una barrendera, las tres versiones de una bolsa de pimentón o la diferencia entre ‘ausencia’ y ‘falta’.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago el nombre de una taberna, la vida secreta de los codos o una «lista de propósitos de un pazguato para el nuevo año».
Del murmullo del mundo rescata en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago un viejo disco de Dylan o la luz limosnera del color de una piel mal ensalivada, que se impone al atardecer con el espesor de una miel enferma.
Del murmullo del mundo rescata en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago la belleza mortal del otoño o la bienvenida dada también a los olores fallidos.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago el temblor del agua en las piscinas abandonadas, un hombre solitario en un banco público o la luz de melocotones rubios de septiembre.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago una trainera que baja por el río o las carreras de las ocas del Duero hacia el revés del sol.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago la subrepticia aparición de los limoneros o la terca insistencia de la dulce insurrección del agua en una playa de Asturias.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago un vellón de moho blanco en el bote abierto de la mermelada o los secretos que yacen debajo del manto público del pavimento.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago una exposición de marcapáginas, el reclamo de unos ajos en el mercado o la pirámide de unos cacharros recién fregados.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago las salpicaduras de gracia del mes de abril o el rencor de la materia de los trasteros.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago el maullido de un gato negro de irreales ojos amarillos o la escayola de la nieve en las montañas distantes.
Del murmullo del mundo rescata en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago el canto de los pájaros en el anochecer o el vago envejecimiento de los espejos.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago la luz de enero que baila sola y arrastra recuerdos en una calle de Cáceres o el susto de la nieve que pone torpeza y abismo en quienes salen a la calle a practicar el comedimiento.
Del murmullo del mundo registra en esta ocasión Tomás Sánchez Santiago unos cielos tan bajos a los que hay que perdonar, como dijera Jacques Brel, o la caligrafía leprosa del tiempo y la humedad en los troncos de los árboles.













