Sobre la nostalgia
El ser humano es un animal que añora, dice Diego S. Garrocho en un libro de reciente publicación por Alianza Editorial, ‘Sobre la nostalgia’, del que Miguel Antón Moreno hace esta reseña larga y atenta para EL CUADERNO.
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El ser humano es un animal que añora, dice Diego S. Garrocho en un libro de reciente publicación por Alianza Editorial, ‘Sobre la nostalgia’, del que Miguel Antón Moreno hace esta reseña larga y atenta para EL CUADERNO.
Según cierto axioma, lo importante es el hábito lector, crear en los niños las rutinas y la costumbre de la lectura. Y sonar, escribe Pedro Luis Menéndez, suena bien, pero, ¿para qué la creación de un hábito lector? ¿Con qué finalidad? ¿Lo importante es el hábito de comer o comer de una forma saludable?
Jack London sentenció que «de entre todas las especies animales, la humana es la única en la que el macho maltrata a su hembra»; y Antonio Gracia lo cita aquí, entre otros, para formular una reivindicación del valor de la mitad femenina de la humanidad.
Camus, escribe Miguel Antón Moreno, rechazaba totalmente la posibilidad de que el suicidio fuera una solución ante el absurdo de la existencia, debido a que la aniquilación de la propia vida vendría a ser una forma de satisfacer al absurdo, y no de hacerlo desaparecer. Y aunque reconocía cierta valía en algunos tipos de suicidio, cuando éstos están destinados a satisfacer algún proyecto vital (como ocurre en los suicidios políticos), al mismo tiempo criticaba la postura de quienes idealizan al suicida como el paradigma del valeroso.
Hay autores dotados únicamente con el instinto del creador. Debemos compadecerlos, como dijo Charles Baudelaire. Otros, sin embargo, están dotados también del instinto del lector, el mismo que es capaz de captar el misterio de las ideas más allá de su materialización sintáctica y semántica. A esa estirpe pertenece José Luis Gómez Toré (Madrid, 1973).
Pablo Batalla Cueto aspira a una España que cande con siete llaves los sepulcros de Unamuno y Ortega; que deje de interrogarse angustiadamente acerca de su ser y simplemente sea; y sea y siga siendo con todas sus incoherencias y faltas de sentido, y entienda que las cosas no tienen por qué ser muy coherentes o tener mucho sentido para ser sólidas o ser válidas.
Colgué la mencionada fotografía en mi cuenta de Instagram y, no mucho después, recibí un enigmático mensaje de un buen amigo, el editor Ximo Espinosa, en el que anunciaba que tenía una historia que contarme. Lo hizo al cabo de unos días para dar fe de los rumbos insospechados del azar, y también de que no todo es bulla o maledicencia en las redes sociales.
«La cultura española —y, en general, la europea, salvo la inglesa— tienden a ser nacionalistas USA. Es una broma muy seria»
Las fronteras son un no lugar como cualquier otro. Nadie permanece demasiado tiempo en ellas, ni las concibe para otro fin que no sea el puro tránsito. En Miranda todo parece ocurrir como si no ocurriera, con esa liviandad de las cosas que pasan y se van sin dejar huella.








