Los cuadernos pálidos (5)
Tomás Sánchez Santiago escribe sobre la visitación de la niebla, el oleaje de una ciudad desconocida o los nuevos e ignominiosos diseños de los contenedores de reciclaje en sus ‘cuadernos pálidos’.
cuaderno digital de cultura
Tomás Sánchez Santiago escribe sobre la visitación de la niebla, el oleaje de una ciudad desconocida o los nuevos e ignominiosos diseños de los contenedores de reciclaje en sus ‘cuadernos pálidos’.
Manuel Fernández Labrada reseña ‘El sistema métrico del alma’, de Fernando Villamía.
Tomás Sánchez Santiago sigue registrando el murmullo del mundo bajo los auspicios de «un forcejeo de nubes en el cielo, que toma otras vestimentas que se van superponiendo azarosamente. Es como si se estuviera probando las primeras indumentarias para asistir, más adelante, a la fiesta amarillenta del otoño. Finales de agosto».
Carlos Alcorta reseña un libro en que encontramos, «los avatares de la vida de un hombre que se enfrenta a sus propias contradicciones; por una parte somos testigos de su deseo de mantenerse alejado del tráfago cotidiano —con las renuncias personales y las servidumbres de carácter social que conlleva— y, por otra está la necesidad de implicarse en esa sociedad para paliar, o al menos, para denunciar la mediocridad rampante, el desamparo de los humildes, la injusticia creciente, el bandolerismo general».
Una conversación con el poeta y narrador zamorano a cuenta de la publicación de El murmullo del mundo (Trea, 2019), título en el que reúne apuntes, historias y reflexiones de su «yo derramado» y que se suma a una obra amasada con la emoción de las palabras, de la memoria y de la imaginación.
Selección de textos de Tomás Sánchez Santiago.
El poeta y novelista Tomás Sánchez Santiago se incorpora a EL CUADERNO con un almanaque desconcertado donde se combinarán hechos y apreciaciones de corto alcance con otros sucesos que dejan escuchar el murmullo del mundo, que se inicia con esta entrega.
Eolas reedita los diarios de la pintora zamorana Delhy Tejero (1904-1968): una catarata alborotada y abierta de anotaciones; un alzado continuo de primeros cimientos cuyo destino no fue nunca rebasar la natural pureza de lo efímero, pues en el interés de la pintora toresana no estuvo trazar un relato retrospectivo de su vida bajo el ala de una escritura educada y compacta. Publicamos sendos artículos de Bruno Marcos y Tomás Sánchez Santiago al respecto.
Una nueva página del diario de Avelino Fierro.
«Tomás Sánchez Santiago es uno de nuestros mayores narradores. Léanlo, porque si no estarán perdiendo el tiempo».
En realidad, sólo escribo esto para dar cumplida cuenta de que hasta los túneles más recónditos pueden encontrar vías por las que comunicarse, y para recomendar encarecidamente, a quien esto lea y aún no lo haya hecho, que no deje perder la oportunidad de descubrir a dos escritores tal vez secretos, pero sin duda mayúsculos.
No hay mejor lugar para dar el paso de un mundo a otro que esta pequeña calle común de Zamora capital a la que el escritor Tomás Sánchez Santiago (Zamora, 1957) le ha infundido la magia que a veces desprende la literatura para transformar un lugar y apropiárselo para siempre.











