Categoría: El marcapáginas

06 El marcapáginas

Generación «Goonie»

La generación de Orejudo fue la primera que creció bajo un influjo creciente de las pantallas, las del cine y la televisión; la que llegó después comenzó a conocer los videojuegos, que no sólo permitían habitar temporalmente en un universo de ficción, sino que además ofrecían la posibilidad de modificarlo e intervenir en él sobre la marcha, sin otro límite que el que marcara la pericia de cada jugador.

06 El marcapáginas

Los editores

Del mismo modo que las redes sociales han hecho que se asuma la falacia de que cualquier opinión merece respeto por el simple hecho de quedar reflejada por escrito, la facilidad con que podemos convertir en libro cualquier cosa escrita en las horas ociosas de las tardes, aunque sea con prisas y a vuelapluma, ha propiciado un incremento de conciencias autorales.

06 El marcapáginas

Fármaco con olor a vid

¿Podrá España olvidar algún día a Franco? Es difícil, como difícil es que olviden en Alemania a Hitler, en Italia a Mussolini, en Rusia a Stalin, en Cuba a Fidel o en el Cono Sur a Videla y Pinochet. Todos ellos condicionaron de tal modo el devenir de sus naciones que su huella permanecerá indeleble en las páginas de la Historia.

05 El marcapáginas

Mala hierba

En México han asesinado ya a seis periodistas desde que empezó este año. Si aumentamos el lapso temporal remontándonos a los inicios del siglo, la cifra sobrepasa los dos centenares. Por aquí no se habla de México porque nuestros poderes consideran la suya una democracia consolidada y exenta de grandes inconvenientes.

05 El marcapáginas

Ecos del 34

Acaba de salir el segundo tomo de “La balada del Norte” (Astiberri), el cómic en el que Alfonso Zapico detalla las vicisitudes de la rebelión minera, y recorrer sus páginas es enfrentarse al relato pormenorizado de lo que fuimos y, por tanto, a los porqués de lo que somos

... 05 El marcapáginas

Final feliz

La semana pasada publiqué en Zenda un largo texto acerca de la poeta Ángela Figuera Aymerich, una autora a la que la posteridad ha desplazado a un injusto segundo plano, y me ocupaba de glosar en él su figura y su obra. El artículo llevaba por título un interrogante retórico, «¿Quién se acuerda de Ángela Figuera Aymerich?», que precisamente por ser tal no esperaba obtener respuesta. Afortunadamente, la obtuvo.