Categoría: Laberinto con vistas

Laberinto con vistas

Flechas

«Si las ecuaciones fundamentales de la física jamás le han partido el corazón a nadie, en cambio les han roto los esquemas a muchos. En efecto, tienen el travieso hábito de descolocar al más pintado con su indiferencia al tiempo». Un artículo de Antonio Monterrubio

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Degradación

Antonio Monterrubio escribe sobre el Madrid ayusista, gran laboratorio del neoliberalismo ultrarreaccionario. «Madrid», escribía Dámaso Alonso, «es una ciudad de más de un millón de cadáveres» que, a juicio de Monterrubio, se han multiplicado.

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Donde las huellas te lleven

«La calamidad funciona a lo largo de los siglos a modo de señal de una potencial desintegración de la convivencia. Las alertas sobre la cercanía de un desastre social deberían contribuir a prevenirlo y paliar sus consecuencias». Un artículo de Antonio Monterrubio

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Las nuevas catedrales

Antonio Monterrubio escribe sobre los centros comerciales, templos de la fe moderna. «Todo el mundo se horroriza, y con razón, ante la imagen de un camello a la puerta de la escuela. Sin embargo, está convencido de que llevar a sus hijos al centro comercial cada sábado los prepara para la vida», escribe.

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Ojos que no ven

«Hoy día vemos señalados con el dedo cuerpos extraños contra los que la sociedad, a decir de muchos, debe reaccionar. Pueden ser muy variados: inmigrantes o LGTBI, musulmanes o vagabundos, feministas o pobres de pedir. La iniquidad campa a sus anchas, y a la menor oportunidad se llama al linchamiento». Un artículo de Antonio Monterrubio.

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En la encrucijada

«Aunque un día la especie se extinga, nuestro planeta y nuestra estrella mueran e incluso el universo entero colapse, una vez habrán existido seres que quisieron saber, que lucharon por ir más allá». Nueva entrega del ‘Laberinto con vistas’ de Antonio Monterrubio

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Coup de cœur

«En los ardientes instantes del sentimiento naciente, cada cual se cree inventor y dueño del copyright de actos o palabras que muchos otros han repetido a lo largo de la historia. El enamorado transfigura todo lo que dice o hace el ser amado, otorgándole un estatus casi sagrado». Un artículo de Antonio Monterrubio.